Jessica Schwab: “Desde hoy ya no tengo una vida normal porque no está mi hermana”
Jessica Schwab caminó, habló y reclamó. Convocó a una marcha que fue multitudinaria y en la que muchas familias se movilizaron para reclamar justicia. El femicidio de su hermana Valeria la dejó atrapada en un estado de alerta permanente: "Yo ya era ansiosa, ahora lo soy más" dijo frente al micrófono de Crónica.
Durante la marcha de antorchas, Jessica fue una de las voces más escuchadas. “Desde hoy ya no vuelvo a la vida normal. Porque mi hermana no está”, dijo, sin rodeos. Aseguró que no puede dormir, que no puede hacer el duelo y que el miedo se instaló en su vida cotidiana.
“Hoy solo estoy enfocada en encontrar a los asesinos de mi hermana”, remarcó, y pidió que cada funcionario público se haga cargo de lo que le corresponde.
Las últimas horas de Valeria
Jessica reconstruyó los últimos movimientos de su hermana. A las 23:07 Valeria envió un mensaje avisando que estaba llegando al chalet. Dos minutos después realizó una llamada que no fue atendida. Nunca llegó.
“Media hora después, el novio llegó a la casa y la estaba esperando, como siempre. Pensó que iban a llegar juntos”, contó. La ausencia de respuesta fue lo que encendió la alarma. “Ella siempre contestaba enseguida. Yo ya sabía que algo pasaba”, afirmó.
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Salir a buscar sola
Sin esperar, Jessica salió a buscarla. Pasó por comisarías y volvió al lugar donde había sido vista por última vez. “Me paré ahí, pero me dio miedo bajar. Tengo un hijo y también tengo que pensar en él”, relató.
Aun así, intentó recabar información. Habló con dos chicos que andaban en bicicleta, les dejó su número y luego fue a buscar a su madre para radicar la denuncia. “Pedía por favor que apuraran el trámite. Mi cabeza no paraba de pensar”, recordó.
Jessica cuestionó que no se haya activado una búsqueda inmediata. “Cuando ella estaba denunciada como desaparecida, tendrían que haber mandado a alguien a buscarla”, sostuvo.
También habló del temor constante que atraviesa a la ciudad. “Pensé en trata de personas. ¿Por qué tenemos que vivir con miedo?”, preguntó.
Para cerrar, dejó un mensaje directo: “Las cosas tienen que cambiar. Esto no es justo”.