A seis años sin respuestas
El duro testimonio de Mabel Joursin: “No saber qué pasó es devastador”
Este viernes 16 de enero se cumplen seis años de la desaparición de Victorio Joursin, el policía retirado de 74 años que padecía Alzheimer y fue visto por última vez en la zona del Regimiento 8, en Kilómetro 11, Comodoro Rivadavia. A seis años sin respuestas, el dolor sigue intacto y la familia renueva el pedido de colaboración a la comunidad.
“Es un día muy difícil para nuestra familia. Cada año que pasa se hace más pesado transitar esta incertidumbre”, expresó Mabel, hija de Victorio, en diálogo con Crónica. “Seguimos con la esperanza de que alguien diga algo, de que toque el corazón de quien vio o sabe qué pasó con mi papá”.

La desaparición y las primeras horas
Victorio salió de su casa del barrio Standard Norte el 16 de enero de 2020, como lo hacía habitualmente, con destino a su quinta ubicada a pocos metros. Sin embargo, nunca regresó. Apenas dos horas después de notar su ausencia, la familia comenzó a buscarlo por sus propios medios.
“Fue inmediato todo. Empezamos nosotros; después se sumó la policía. Lo buscamos desde el mismo día en que se desorientó”, recordó su hija. Vecinos, amigos y efectivos policiales se sumaron rápidamente a los rastrillajes.
Distintas personas indicaron haberlo visto pasar por la zona. Incluso, cámaras de seguridad lo registraron cerca del hospital militar. Luego, según testimonios, llegó hasta el Regimiento 8 y continuó camino hacia la escombrera municipal, donde se pierde definitivamente su rastro.
Rastrillajes sin resultados
La zona fue rastrillada en reiteradas oportunidades. Participaron fuerzas provinciales y federales, se utilizaron helicópteros, aviones, drones y canes especializados traídos desde Buenos Aires por la Policía Federal. Las búsquedas se extendieron desde la escombrera hasta la costa y los cerros.
“No encontramos absolutamente nada. Ningún elemento personal. Ni la billetera con documentación, ni sus anteojos, ni el reloj, ni una zapatilla. Nada”, relató Mabel. “Eso es lo más extraño y doloroso”.
Una de las hipótesis que se manejó indicaba que Victorio podría haber sufrido una descompensación en la escombrera y haber quedado cubierto por residuos. Sin embargo, pese a los rastreos intensivos, no hubo hallazgos.

Un padre muy querido
Victorio era una persona muy conocida en la zona. “Era alegre, trabajador, tranquilo, muy dedicado a su familia. Tenía un carácter espectacular”, lo describió su hija. “Todos los días lo extraño. Uno sabe que los padres no son eternos, pero no saber qué pasó es devastador”.
El hombre transitaba un grado inicial de Alzheimer, diagnosticado aproximadamente dos años antes de su desaparición. “Tenía episodios de desorientación, pero estaba bien físicamente. Caminaba mucho, tenía muy buen estado”, explicó Mabel.
La causa y el pedido a la comunidad
Según la familia, desde 2021 no se registraron avances significativos en la causa. “Entendemos que el tiempo pasa y que cada vez es más difícil, pero seguimos creyendo que alguien sabe algo”, sostuvo.
En ese sentido, pidió que cualquier información sea aportada, incluso de manera anónima. “Hoy existe la figura del testigo protegido. También hay una recompensa. Lo único que queremos es saber la verdad y poder cerrar este dolor”.
“Si alguien sabe algo, que se acerque a una comisaría o llame al 911 o al 101. Callarse no ayuda. Nunca se sabe cuándo le puede pasar algo así a un ser querido”, remarcó.
A seis años de la desaparición, la familia de Victorio Joursin no baja los brazos. “Seguimos con la esperanza. Ojalá esto no le pase a nadie más”, concluyó Mabel.