El Gobierno busca actualizar el funcionamiento de la SIDE y el sistema de inteligencia
A través de una modificación a la Ley 25.520, la gestión nacional planea implementar una "reforma de segunda generación" orientada a mejorar la coordinación entre los subsistemas militar, criminal y financiero. La iniciativa pretende eliminar superposiciones de tareas y revalorizar la inteligencia como una herramienta estratégica para el Estado.
La nueva Comunidad de Inteligencia
Uno de los puntos centrales del proyecto es conformar una Comunidad de Inteligencia bajo la coordinación de la SIDE. Este espacio facilitará el intercambio de información entre organismos especializados, sumando conocimientos tecnológicos, económicos, ambientales y sanitarios. A la par, se establecerá una Comunidad Informativa con entes que aporten datos para el análisis estratégico mediante un sistema automatizado que registre los intercambios sin discrecionalidad.
Diferenciación de funciones y ciberseguridad
La reforma establece una distinción clara entre la ciberinteligencia y la ciberseguridad. Esta última pasará a manos de un nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, mientras que la ciberinteligencia mantendrá su foco en la obtención de conocimiento estratégico.
En cuanto a la Agencia de Seguridad Nacional, sus tareas se limitarán exclusivamente a la contrainteligencia, desvinculándose de otras funciones para no superponerse con las fuerzas de seguridad. El enfoque legal de la contrainteligencia será preventivo ante amenazas de sabotaje, espionaje o injerencia extranjera, descartando explícitamente la vigilancia política interna.
Reestructuración militar y control interno
El proyecto contempla la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), cuyas funciones duplicaban las de la inteligencia del Estado Mayor Conjunto, que ahora centralizará dicha labor. Asimismo, el sistema de inteligencia podrá requerir apoyo logístico y técnico de las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas, sin que esto altere sus competencias específicas.
Para reforzar la transparencia, la actual División de Asuntos Internos se transformará en la Inspectoría General de Inteligencia. Este organismo contará con mayores facultades para realizar auditorías, controles presupuestarios, legales y de eficiencia, además de investigaciones internas.
Centralización y respuesta a críticas
La conducción se verá fortalecida mediante la designación directa de los titulares de órganos desconcentrados por parte del Secretario de Inteligencia. Ante los cuestionamientos de sectores opositores, fuentes oficiales señalaron que la propuesta implica un recorte de facultades para la SIDE, ya que dejará de actuar en inteligencia interior y protección de infraestructura digital. La nueva estructura busca transparentar el flujo de datos estatales y limitar el accionar a amenazas externas y no al espionaje político.
Con información de NA.