Mercado laboral argentino: crece el autoempleo informal y cae el asalariado registrado

El mercado laboral en Argentina muestra una tendencia preocupante: mientras el empleo urbano crece, lo hace impulsado por el autoempleo, en su mayoría informal, y no por el empleo asalariado en empresas privadas que, de hecho, cayó.
domingo 21 de diciembre de 2025

Según datos del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) que comparan el tercer trimestre de 2025 con igual período de 2023, el PBI aumentó un 1,3%, mientras que el empleo urbano se incrementó un 2,3%. Sin embargo, este crecimiento en la ocupación se explica principalmente por el aumento del empleo no asalariado o por cuenta propia, que creció un 14%, mientras que el empleo asalariado registrado en empresas privadas experimentó una caída del 3%. El resto de las ocupaciones (empleo público más empleo asalariado no registrado) disminuyó un 1%.

Estos indicadores señalan que, a pesar de un leve crecimiento del PBI y del empleo total, las empresas privadas no generaron puestos de trabajo. La expansión se concentró en el autoempleo. Información complementaria de la Secretaría de Trabajo indica que el 80% de estos nuevos cuentapropistas son informales, no inscriptos en el Monotributo. Esto sugiere que el incremento en el trabajo por cuenta propia responde mayormente a la necesidad de generar ingresos para la subsistencia, y no a una vocación emprendedora.

Estancamiento productivo y desafíos regulatorios

La situación actual del mercado laboral argentino se atribuye a dos factores principales: el estancamiento productivo desde 2011, que limita la demanda de productos y servicios de las empresas, y un marco de normas laborales que, según fuentes especializadas, desalienta las contrataciones. Estos elementos explican la falta de generación de empleo asalariado registrado.

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Para revertir esta tendencia, el gobierno confía en que el orden macroeconómico y las reformas estructurales romperán el ciclo de estancamiento. En este contexto, la reforma laboral en tratamiento en el Congreso se presentaría como el principal instrumento para potenciar la creación de empleos de calidad, al introducir modificaciones extensas a las regulaciones de las relaciones laborales.

La aplicación de las normas y el rol judicial

Si bien el proyecto legislativo presenta puntos que podrían ser perfeccionados durante su tratamiento legislativo, los desafíos no terminan con la sanción de la ley. Resulta crucial y decisiva la aplicación que las justicias laborales de cada provincia hagan de las nuevas normas. Un ejemplo ilustrativo es lo ocurrido con el sistema de riesgos del trabajo. Una ley nacional de 2017, con adhesión de la mayoría de las provincias, dispone la creación del Cuerpo Médico Forense para evaluar incapacidades con criterios unificados y remuneración acorde a la tarea. Pese a haber transcurrido casi una década, ninguna provincia implementó plenamente esta normativa, lo que mantiene una litigiosidad con tendencia insostenible. Una situación análoga se observa con la dispersión de índices que utilizan las justicias provinciales para la actualización de créditos laborales en juicio.

Es factible que la producción inicie una senda de crecimiento tras una década de aletargamiento. Para maximizar su impacto en la generación de empleos de calidad, algunos sectores señalan y defienden que es fundamental una reforma laboral. Sin embargo, el principal reto es asegurar que las justicias provinciales se apeguen a las normas.