Cinco años sin Diego
A cinco años de la muerte de Diego Armando Maradona, el mundo del fútbol vuelve a mirarlo, como cada 25 de noviembre, con una mezcla de homenaje, duelo y deslumbramiento. Y esta vez, la memoria digital se encargó de ponerlo otra vez en escena: la cuenta oficial de Maradona volvió a activarse después de un año exacto, con un mensaje que recorrió las redes en segundos.
“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí; sin embargo, sigo aquí, resucitando”, dice la estrofa de Como la cigarra, de Mercedes Sosa, elegida para acompañar una foto del Diez. Una frase que, en la vida de Diego, es más biografía que poesía.

El día que el mundo se quedó sin fútbol
El 25 de noviembre de 2020, a las 12.16, el médico Leopoldo Luque llamó al 911 desde el country San Andrés, en Tigre. Pidió una ambulancia urgente: “Hay una persona que está, aparentemente, con un paro cardiorrespiratorio”. Nunca mencionó el nombre.
La ambulancia tardó 11 minutos en llegar, según determinó después la Fiscalía General de San Isidro. Cuando los médicos ingresaron al cuarto de Diego, ya no había nada para hacer. Intentaron maniobras de RCP hasta las 13.10. Allí se confirmó lo que nadie quería escuchar: Maradona había muerto.
A partir de ese momento, el mundo entró en un estado de shock. Argentina lloró como pocas veces en la historia. Y el fútbol perdió a su dios.
Una vida de montañas rusas y resurrecciones
Hablar de Maradona es hablar de genio, caos, arte, adversidad, luz y oscuridad. No hay término medio. Diego vivió todo en exceso: el talento, la pasión, los problemas, la fama, las obsesiones.
Él mismo lo admitió: “¿Sabés qué jugador hubiera sido yo si no hubiera tomado cocaína? ¡Qué jugador nos perdimos!”
Pero incluso eso lo convirtió en un mito único. El niño de Villa Fiorito que gambeteó el destino. El capitán que hizo campeón a un Nápoli que jamás se había animado a soñar. El autor del Gol del Siglo, el que convirtió una injusticia en un ícono con la Mano de Dios. El que podía hacer llorar a un estadio entero con una jugada imposible.
Con Diego no hacía falta inventar nada: su vida ya era un relato perfecto.

Cómo está la causa hoy: juicio reiniciado, planteos y una audiencia clave
A cinco años del fallecimiento de Diego Armando Maradona, la causa que investiga presuntas responsabilidades médicas volvió a activarse luego del escándalo que terminó anulando el juicio anterior. Todo ese proceso quedó invalidado por la actuación irregular de la jueza Julieta Makintach, quien fue destituida tras aparecer en un documental sobre el Diez mientras el expediente todavía estaba abierto. Esa maniobra obligó a reiniciar todo desde cero.
El expediente pasó ahora al Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Ortolani, Alberto Gaig y Pablo Rolón. El nuevo debate ya tiene fecha de inicio y fue fijado para el 17 de marzo, aunque antes habrá un paso determinante: la audiencia del próximo 2 de diciembre.
Ese día, el tribunal deberá revisar el conjunto de pruebas presentadas, definir qué testigos serán admitidos y resolver una serie de planteos procesales que las defensas impulsaron para intentar frenar el avance del juicio. Entre esas objeciones aparece el argumento del non bis in idem, con el que los abogados sostienen que sus representados no pueden ser juzgados dos veces por los mismos hechos. La fiscalía, en cambio, plantea que nunca existió un juicio válido ni una sentencia firme, por lo que esa garantía constitucional no se ve afectada.
La resolución de esa discusión será clave: de prosperar el planteo, varios de los profesionales imputados podrían quedar afuera del proceso. Si es rechazado, el juicio avanzará de manera completa contra todos los acusados.
En esta instancia vuelven a estar en el centro de la causa el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el jefe de enfermeros Mariano Perroni, la coordinadora Nancy Forlini y el médico clínico Pedro Di Spagna. Todos ellos están acusados de homicidio simple con dolo eventual por el deterioro del estado de salud de Maradona durante su internación domiciliaria en Tigre.
De manera paralela continúa un expediente separado que involucra a la enfermera Dahiana Madrid. Su defensa insiste en llevarla a un juicio por jurados independiente del resto de los imputados, una discusión que todavía no tiene resolución definitiva.

Un legado que atraviesa generaciones
A cinco años de su muerte, Diego sigue siendo tema, bandera, recuerdo, discusión y mito. No hay argentino que no pueda ubicar dónde estaba cuando supo que había muerto. No hay cancha del mundo donde no aparezca su nombre en un trapo. No hay futbolista actual que no hable de él con admiración.
Diego fue más que un jugador. Fue un símbolo de rebeldía, identidad, pertenencia, injusticia y orgullo popular. Fue la voz que en 1990 dijo que Argentina no era “el enemigo” en Nápoles. Fue el que dejó claro, en su última frase pública, que el fútbol puede caer en cualquier barro, menos en uno:
“La pelota no se mancha.”