Incendio en Ezeiza: la investigación apunta a un derrame químico y falta de limpieza
Según fuentes judiciales, se está investigando una posible contaminación entre sustancias químicas. Los peritos concluyeron este miércoles la recolección de muestras en el lugar, y se informó sobre la presencia de material inflamable.
La principal línea de investigación, basada en testimonios del entorno de empleados de la empresa Logischem, sugiere que el viernes a las 9 de la mañana se agujereó un IBC (contenedores intermedios a granel) de peróxido, derramando líquido sobre palés de madera.
La limpieza posterior se habría realizado de forma rápida y deficiente, dejando la madera impregnada con agua oxigenada. Este material habría reaccionado progresivamente desde el derrame hasta las 20:52, momento en que se inició el incendio en la petroquímica.

Falta de protocolos y almacenamiento inapropiado
Un especialista que trabajó en la empresa, y que prefirió no ser identificado por motivos de seguridad, explicó que si el peróxido no se limpia adecuadamente y permanece en la madera, esta comienza un proceso de activación. “La chupa, la humedece y la vuelve a calentar. Calienta hasta que tira llama”, detalló. El exempleado indicó que los palés impregnados debieron ser retirados de inmediato y mojados con abundante agua para evitar esta reacción. Al parecer, esta medida no se aplicó.
Los palés en combustión habrían encendido fósforo rojo que se encontraba en las cercanías, sustancia de la cual la empresa poseía una cantidad considerable. La explosión que generó una columna de humo rojo visible en diversos videos, también habría involucrado fósforo blanco, almacenado en bolsones. Según las averiguaciones, la empresa mantenía fósforo rojo, fósforo blanco y peróxido en la misma nave (nave siete), una disposición que el especialista calificó de riesgosa, pues el fósforo rojo debería haber estado en naves diferentes (uno, dos o tres).
Deficiencias en seguridad e higiene
Adicionalmente, se detectó que el peróxido no estaba sobre una batea de contención, una plataforma diseñada para contener derrames. La ausencia de esta protección permitió que el líquido se esparciera y entrara en contacto con los palés de madera. “Como no tenían la batea, todo el líquido se fue desparramando y tocó los palés de madera”, precisó el exempleado.
El especialista atribuyó estos errores a una presunta falta de capacitación del personal en materia de seguridad e higiene. Indicó que se habría despedido a empleados con experiencia y antigüedad, siendo reemplazados por personal nuevo, con menos de tres meses en la empresa y contratado por agencia.
Esto habría resultado en que el personal no contara con el conocimiento necesario para operar o actuar ante un derrame de estas características. También señaló que la empresa habría aprobado a maquinistas sin la debida capacitación o con registros incompletos, e incluso algunos operarían sin el carnet correspondiente durante meses.
Redactado con información de Clarín