Esquel
Juicio por el crimen de Colemil: el jurado popular tendrá la última palabra
La cuarta jornada del juicio por jurados por el homicidio de Marcelo Colemil, que se desarrolla en Esquel, ingresó en su etapa final con la presentación de los alegatos de la Fiscalía y la Defensa. Esta instancia concluyó la exposición de pruebas y testimonios, dejando el caso en manos del jurado popular para su deliberación y veredicto definitivo. Una hermana de la víctima expresó la relevancia de la búsqueda de justicia ante la pérdida de Marcelo para ella y su familia.
La Fiscalía, representada por el procurador Carlos Cavallo y el fiscal general Fidel González, reafirmó su postura de que el acusado actuó con intención de matar. Según los argumentos presentados, la evidencia y los testimonios indicaron que el imputado desestimó múltiples alternativas para evitar el enfrentamiento, optando por el uso de un arma de fuego y el disparo.
Los argumentos de la Fiscalía
Los acusadores descartaron la versión de legítima defensa planteada por el acusado, sosteniendo que no hubo una agresión concreta por parte de Colemil. Indicaron que el acto de reclamar a gritos no justifica acciones defensivas, y menos aún con el uso de un arma de fuego. La Fiscalía enumeró diversas opciones que, según su análisis, el acusado no tomó, como llamar a la policía, solicitar a Colemil que se retirara junto a su amigo, resguardarse en su domicilio, usar el arma solo para intimidar o realizar un disparo disuasorio al aire. En lugar de ello, el acusado disparó contra Colemil cuando este se encontraba en la calle, a más de seis metros de distancia, causándole la muerte al impactarlo en una zona vital.
La postura de la Defensa
Por su parte, la Defensa mantuvo su argumento central de que el acusado actuó en legítima defensa. De manera subsidiaria, planteó que, en caso de no aceptarse esta premisa, la situación debería ser considerada como un exceso en la defensa. La Defensa argumentó que su defendido se encontraba en una situación de acorralamiento, lo que lo habría llevado a considerar su acción como la única vía de defensa posible.
Con la exposición de los argumentos finales y la totalidad de la prueba presentada, el caso queda bajo la responsabilidad del jurado popular. Tras recibir las instrucciones finales del juez, los ciudadanos que integran el jurado se retirarán a deliberar para determinar el veredicto sobre la culpabilidad o inocencia del imputado, o si aplica la figura de exceso en la legítima defensa.