Fuerte impacto en el comercio de Comodoro
Las ventas por el Día de la Madre cayeron un 40% respecto al año anterior
El Día de la Madre, una de las fechas comerciales más importantes del año, dejó este 2025 un balance desalentador para los comercios de Comodoro Rivadavia, con una caída de entre el 35 y el 40% respecto al año anterior. Desde la Federación Empresaria del Chubut (FECH) estiman que el ticket promedio fue de $30.000, reflejando la pérdida del poder adquisitivo y la profundización de la crisis económica.
La preocupación crece en el sector ante la falta de expectativas positivas para el cierre de año y la incertidumbre electoral, que paraliza las decisiones de compra e inversión.
“Una caída que no esperábamos”
En diálogo con Crónica, el vicepresidente de la FECH, Daniel Góngora, afirmó que la fecha “fue bastante desalentadora” y que los resultados estuvieron “muy por debajo de lo esperado”.
“Rondó entre el 35 y el 40% con respecto al año pasado, que ya veníamos con una baja”, explicó.
Históricamente, el Día de la Madre era una jornada que ayudaba a compensar las pérdidas de otras fechas, pero este año la tendencia cambió por completo.
Se registró una fuerte baja en las unidades vendidas, mientras que el ticket promedio apenas alcanzó los $30.000, “lo que equivale a una remera en liquidación o un presente pequeño”, describió Góngora.
El dirigente advirtió que el bajo rendimiento deja sin oxígeno al sector, que esperaba esta fecha para afrontar sueldos y gastos fijos.

El único repunte: la tecnología
La recesión impactó en casi todos los rubros, con la única excepción del sector tecnológico, que mostró un leve incremento del 2% en las ventas, principalmente por la compra de celulares y pequeños artefactos electrónicos.
El rubro perfumería fue uno de los más golpeados. “Los precios en dólares se mantuvieron iguales a los del año pasado, pero la gente no tiene plata. Se volcaron a productos más baratos o nacionales”, señaló Góngora.
Locales al borde del cierre
El movimiento comercial se concentró únicamente en la tarde del sábado, con una semana previa y un viernes “sin actividad”. Para muchos comerciantes, el mal resultado deja en duda la continuidad de sus locales.
“Hoy la venta que se genera no alcanza para cubrir sueldos ni gastos fijos”, advirtió Góngora. En ese contexto, muchos evalúan cerrar, cambiar de rubro o resistir si logran mantenerse al día.
La situación es aún más difícil para los nuevos emprendimientos, muchos de ellos surgidos tras indemnizaciones, que deben afrontar todos los gastos sin respaldo previo.
Incertidumbre electoral y freno comercial
A la recesión se suma la parálisis del mercado por la incertidumbre electoral. “Hoy está todo parado esperando qué va a pasar en las elecciones”, explicó Góngora.
Los proveedores no entregan mercadería ni listas de precios, y las decisiones de stock y reposición están suspendidas hasta después del 27 de octubre, fecha clave para definir el panorama económico.
“El Día de la Madre suele ser un termómetro de fin de año, y este resultado anticipa un cierre muy complicado. Si me preguntás por las perspectivas, recién después de las elecciones te puedo responder”, concluyó.