Perros asilvestrados: ganadería, fauna y salud pública en riesgo
Según el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Secretaría Regional Ministerial de Agricultura, la normativa vigente no resulta suficiente para controlar la situación. Entre 2012 y 2024, se registraron 155 denuncias en la región, con 4.775 animales atacados, de los cuales el 82,5% fueron atribuidos a perros, principalmente ovinos, seguidos de aves de corral, bovinos y camélidos.
Casos emblemáticos reflejan la magnitud del problema. En 2017, en Timaukel, una jauría mató 450 ovejas en una sola noche, un hecho que los productores locales calificaron de “insostenible”.
Orígenes y causas del problema
El SAG identificó tres factores principales: perros de libre deambular, con o sin dueño; perros bravíos que viven en zonas rurales o silvestres; y un marco legal insuficiente para intervenir de manera eficaz. La Ley 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas no distingue entre áreas urbanas y rurales, lo que limita la actuación del SAG sobre animales en el medio silvestre.
El organismo advirtió que, sin modificaciones legales, los ataques seguirán afectando la salud pública, el bienestar animal, la producción ganadera y la conservación de la fauna nativa.
Medidas y programas en marcha
Entre las acciones complementarias, Agricultura destacó la implementación de un programa regional de control de la hidatidosis, desarrollado junto al SAG y la Seremi de Salud, para reducir la prevalencia de la enfermedad en humanos, ganado y perros.
Además, el Seguro Ganadero de Agroseguros ha permitido a pequeños productores protegidos por Indap resguardar parte de sus pérdidas, incluyendo los ataques de perros.
El SAG insistió en la necesidad de una estrategia integral que contemple tenencia responsable, programas de control poblacional en zonas rurales y cambios normativos para actuar con eficacia.
Ambas instituciones coinciden en que la solución debe ser intersectorial y con metas claras: avanzar hacia un entorno urbano y rural sin perros de libre deambular para proteger la economía regional y la biodiversidad única de la Patagonia.