Juicio político a la jueza Julieta Makintach: quedó suspendida
El Jurado de Enjuiciamiento de la Provincia de Buenos Aires aceptó este martes las acusaciones contra la jueza Julieta Makintach, en el marco del escándalo por el juicio nulo de la muerte de Diego Maradona. Con esta decisión, quedó suspendida de manera definitiva y se le aplicó la quita del 40 % de su salario.
La resolución fue tomada durante una audiencia en el Salón Dorado del Senado bonaerense, donde también se rechazaron los planteos de la magistrada para frenar el proceso. Entre ellos, había solicitado el apartamiento de Hilda Kogan, presidenta de la Suprema Corte provincial, y cuestionado la validez del cuerpo de jurados.
Makintach había intentado renunciar a su cargo, pero tras la admisibilidad de las denuncias, esa dimisión ya no puede ser aceptada por el gobernador Axel Kicillof.
Las acusaciones
De los ocho denunciantes originales, cinco ratificaron los cargos contra la jueza. Entre ellos se encuentran el procurador bonaerense Julio Conte Grand, el Colegio de Abogados de San Isidro y un grupo de legisladores. También declaró en su contra Julio Coria, excustodio de Maradona, condenado por falso testimonio.
Las denuncias apuntan a su vinculación con el documental “Justicia Divina”, filmado en paralelo al debate judicial por la muerte del exfutbolista. Ese episodio derivó en que el juicio fuese declarado nulo.
La defensa de Makintach
En su descargo, la magistrada negó haber cometido irregularidades. Aseguró que las grabaciones estuvieron autorizadas por todos los miembros del tribunal y que no participó en ningún documental, ya que la entrevista que brindó fue previa al inicio del juicio. Además, rechazó las acusaciones de mal desempeño, abuso de autoridad y guionado del debate.
Makintach también denunció que el caso estuvo atravesado por presiones mediáticas y políticas, y que no existen pruebas objetivas en su contra.
Una causa penal en paralelo
La jueza enfrenta, además, una investigación penal en San Isidro a cargo de los fiscales Carolina Asprella, José Amallo y Cecilia Chaieb, quienes indagan sus posibles vínculos con los productores del documental. Dalma y Gianinna Maradona también avanzaron judicialmente contra los responsables del film.