Científicos argentinos del CONICET reciben financiamiento para buscar tratamientos contra el Alzheimer

Dos proyectos del CONICET en Córdoba avanzan en la comprensión y posible bloqueo de mecanismos clave de la enfermedad.
viernes 08 de agosto de 2025
Las neuronas son las principales afectadas en la enfermedad de Alzheimer.
Las neuronas son las principales afectadas en la enfermedad de Alzheimer.

La Alzheimer’s Association, fundación estadounidense dedicada a apoyar investigaciones sobre enfermedades neurodegenerativas, otorgó financiamiento a dos proyectos argentinos del CONICET en el Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba (CIQUIBIC). Ambos buscan avanzar en tratamientos y entender mejor la enfermedad de Alzheimer, que afecta a más de 30 millones de personas en el mundo.

El Alzheimer es una demencia progresiva que provoca pérdida de memoria, deterioro cognitivo y afecta la autonomía del paciente, sin cura actual y con una esperanza de vida promedio de ocho años tras el inicio de los síntomas.

Anahí Bignante, investigadora del CIQUIBIC, explicó que la acumulación anormal de la proteína beta amiloide (Aβ) y la proteína tau son las causas centrales de daño neuronal en el Alzheimer. Su equipo descubrió la vía química, o “cascada de señalización”, activada por Aβ que genera toxicidad en el cerebro. Ahora, prueban una droga llamada galeína para inhibir esta cascada y evitar el daño a las neuronas.

“Detectar la enfermedad temprano es el gran desafío. Sabemos que el Alzheimer se desarrolla durante años antes de que aparezcan síntomas visibles, y sin un diagnóstico precoz, avanzar en tratamientos efectivos es muy difícil”, agregó Bignante.

Por otro lado, Lucas J. Sosa, otro científico del CIQUIBIC, estudia cómo el síndrome de Down genera un Alzheimer precoz, generalmente a partir de los 40 años, debido a la sobreexpresión de proteínas como APP, Aβ y tau. Gracias al financiamiento, trabaja junto a la Universidad de Massachusetts para identificar los mecanismos que causan esta neurodegeneración temprana.

Comprender estos procesos podría abrir camino a nuevas terapias para mejorar la calidad de vida de quienes padecen Alzheimer y enfermedades similares.

Con información de NA