Rusia refuerza su flota con el arribo del nuevo submarino nuclear Kniaz Pozharski al Ártico
El submarino nuclear estratégico ruso Kniaz Pozharski llegó a su base permanente en Gadzhíyevo, en la provincia de Múrmansk, según confirmó este sábado el servicio de prensa de la Flota del Norte. La incorporación ocurre apenas un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara el despliegue de dos naves de la Armada de EE.UU. cerca de aguas controladas por Moscú.
El Kniaz Pozharski es un moderno submarino del proyecto 955A Boréi-A, de cuarta generación, que se suma al grupo de cruceros submarinos estratégicos rusos. Estas naves forman parte esencial de la tríada nuclear del país, dada su capacidad de portar armamento intercontinental de alto poder destructivo.
Propulsado por un reactor nuclear OK-650V, el submarino cuenta con una autonomía de navegación de hasta 90 días, puede alcanzar una velocidad de 30 nudos (55 km/h) y sumergirse hasta 480 metros. Su baja firma acústica, lograda gracias a tecnologías como propulsión hidrojet y recubrimientos anecoicos, lo vuelve extremadamente difícil de detectar.
En cuanto a su armamento, puede portar hasta 16 misiles balísticos intercontinentales Bulavá, cada uno con múltiples ojivas nucleares, además de torpedos y misiles antisubmarinos.
Durante la ceremonia de izado de bandera, el presidente ruso Vladímir Putin subrayó el compromiso del Kremlin con el fortalecimiento de su flota naval: “Pondremos en práctica de forma definitiva y completa los planes para crear una Armada moderna, garantizar la seguridad de Rusia y nuestros intereses nacionales en todas las zonas del Océano Mundial”.
El submarino lleva el nombre de Dmitri Pozharski, un príncipe ruso que lideró la liberación de Moscú frente a tropas extranjeras en el siglo XVII, reforzando el simbolismo histórico y patriótico de esta nueva incorporación a la flota rusa.
Con información de NA