Submarinos en alerta: Trump desafía a Rusia tras amenazas nucleares de Medvedev
En un nuevo capítulo de escalada verbal entre Washington y Moscú, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la movilización de "dos submarinos nucleares en las regiones apropiadas", en respuesta directa a una serie de declaraciones emitidas por el expresidente ruso Dmitri Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia.
"Las palabras son muy importantes y, a menudo, pueden tener consecuencias imprevistas, espero que este no sea uno de esos casos", escribió Trump en su cuenta de Truth Social. Según afirmó, la orden se dictó "por si acaso estas declaraciones insensatas e incendiarias son más que eso".
Medvedev había cuestionado duramente los plazos que Trump planteó para lograr un alto el fuego en Ucrania. El líder republicano redujo de 50 a 10 días el margen para que Moscú negocie una tregua, lo que motivó la respuesta del funcionario ruso: "Trump está jugando al juego de los ultimátum con Rusia: 50 o 10 días… Él debería recordar dos cosas. Primero: Rusia no es ni Israel ni incluso Irán. Y segundo: cada nuevo ultimátum es un paso hacia la guerra. No entre Rusia y Ucrania, pero con su propio país", publicó en la red social X.

El mandatario estadounidense se mostró especialmente ofuscado con la falta de avances del Kremlin para frenar la ofensiva en Ucrania. En otro mensaje publicado el mismo viernes, aseguró: "Casi 20.000 soldados rusos han muerto en el último mes, ascendiendo a 112.500 en lo que va de 2025". Según sus datos, Ucrania habría perdido cerca de 8.000 soldados durante el mismo período.
Trump también amenazó con nuevas sanciones económicas si Rusia no detiene la guerra antes de fin de la próxima semana. Entre las medidas evaluadas figuran las denominadas sanciones secundarias, dirigidas a terceros países que continúan comprando petróleo ruso.
La orden de reposicionar submarinos no incluyó detalles sobre el tipo de unidades ni las ubicaciones específicas. Las fuerzas armadas de Estados Unidos mantienen la confidencialidad sobre estos movimientos, considerados parte de las maniobras estratégicas más sensibles del Pentágono.

"Cada vez que habla, Medvedev lanza amenazas contra Estados Unidos", señaló Trump en referencia al tono recurrente del expresidente ruso, que ya había protagonizado intercambios similares con el magnate en las últimas semanas.
La tensión se da en paralelo al anuncio del presidente ruso Vladímir Putin sobre el despliegue en Bielorrusia del misil hipersónico Oreshnik, cuya primera serie ya fue entregada al ejército. "El trabajo preparatorio está en marcha, y lo más probable es que lo terminemos antes de fin de año", afirmó Putin desde la isla Valaam, junto a su aliado Aleksandr Lukashenko.
El Oreshnik puede transportar ojivas convencionales o nucleares, con un alcance de hasta 5.500 kilómetros y velocidades de Mach 10. Putin sostuvo que "un ataque convencional con varias ojivas de este tipo podría tener un impacto comparable al de un ataque nuclear".
El emplazamiento de estas armas en suelo bielorruso, autorizado por Lukashenko, refuerza la capacidad de amenaza directa de Moscú sobre Ucrania y varios países de la OTAN. Rusia ya había almacenado armamento nuclear táctico en Bielorrusia, según confirmó el propio mandatario en diciembre.
La doctrina nuclear rusa, modificada el año pasado, permite el uso de este tipo de armas no solo en respuesta a ataques con armas de destrucción masiva, sino también ante agresiones convencionales que comprometan "la soberanía y/o integridad territorial" de Rusia o de sus aliados.
En este clima, las señales de disuasión militar de Trump —aunque poco frecuentes incluso en su historial— adquieren un peso simbólico en medio de una guerra estancada, sin horizonte diplomático visible.
(Con información de BAE Negocios)