Una mujer argentina fue estafada con 15 mil dólares: creía hablar con George Clooney
Marta, nombre ficticio de una mujer argentina, fue engañada durante mes y medio por estafadores que utilizaron inteligencia artificial para hacerse pasar por George Clooney. El contacto comenzó en una página de Facebook que aparentaba ser un club de fans oficial y continuó por WhatsApp. Allí, la mujer recibió videos y audios falsos del actor, generados por IA, que la convencieron de la veracidad del vínculo. La estafa terminó costándole 15 mil dólares y el derrumbe de un sueño que creyó posible.
Todo empezó con un club de fans en Facebook
Marta encontró en Facebook una página que decía ser oficial del actor George Clooney. La ilusión de acercarse a una celebridad la llevó a entablar una conversación directa con el supuesto actor. “Vi la página y pensé que era real”, contó la mujer. En ese diálogo, le preguntaron si tenía la tarjeta del fans club y le ofrecieron ayuda para conseguir trabajo. Así comenzaron los primeros pedidos de dinero.
El poder de la IA: videos falsos y audios creíbles
Al poco tiempo, el contacto pasó a WhatsApp. Allí, Marta atendió una videollamada donde creyó ver al mismísimo Clooney. Pero en realidad, se trataba de una versión generada con inteligencia artificial. Durante un mes y medio, los estafadores le enviaron mensajes, audios y videos diarios, sosteniendo el engaño. Marta creyó en la autenticidad del perfil, convencida también por el supuesto “chequeo de verificación” de la cuenta.
Las excusas: tarjeta, fundación y hasta un divorcio
El primer pago fue de 300 dólares por la tarjeta del club de fans. Luego le pidieron más dinero para enviarla y activarla. Incluso llegó a recibir un plástico falso. Más tarde, Clooney le pidió una donación para su fundación. “Verifiqué que la fundación existía y le mandé 300 dólares más”, relató. El golpe final vino con una historia personal: el supuesto Clooney dijo estar en proceso de divorcio y con la cuenta bancaria bloqueada, por lo que necesitaba más ayuda económica.
Final anunciado: sospechas, denuncia y desilusión
Marta no contó nada a nadie durante todo el proceso. Solo cuando los pedidos de dinero se volvieron reiterados, empezó a sospechar. Finalmente, al asumir que todo era un engaño, decidió hacer una denuncia ante el FBI. La ilusión de conocer a su ídolo terminó convertida en una dura lección sobre los riesgos de las redes sociales y el mal uso de la inteligencia artificial.