China acusa a EE.UU. de aplicar aranceles "irracionales" del 245 % a sus productos
La tensión comercial entre Estados Unidos y China sumó un nuevo capítulo tras la denuncia del gobierno chino sobre la aplicación de aranceles "acumulativos de hasta el 245 %" a productos de origen chino. Desde Pekín calificaron la medida como una muestra de que Washington "instrumentaliza y utiliza los aranceles con total irracionalidad", y anticiparon que no descartan una respuesta en la misma escala.
Según comunicó el Ministerio de Comercio chino, estos gravámenes surgen de una investigación de la administración de Joe Biden (actualmente en campaña para la reelección, aunque la medida fue firmada por Donald Trump) bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, centrada en los riesgos para la seguridad nacional vinculados a la dependencia de minerales críticos importados.
“Si EE.UU. persiste en infringir sustancialmente los derechos e intereses legítimos de China, tomaremos contramedidas y continuaremos hasta el final”, aseguró un portavoz del Ministerio de Comercio en un comunicado oficial.
Por su parte, desde la Cancillería china apuntaron contra la política exterior de la Casa Blanca. “Estados Unidos fue quien empezó esta guerra arancelaria y comercial. Si realmente quiere dialogar, debe dejar de usar amenazas y chantajes como herramientas de negociación”, expresó el vocero Lin Jian en una rueda de prensa, en respuesta a declaraciones previas del gobierno norteamericano que pidieron a China “dar el primer paso” para alcanzar un acuerdo.
La nueva ofensiva estadounidense responde a la decisión de China de restringir la exportación de seis metales pesados fundamentales para la industria tecnológica, automotriz, aeroespacial y de defensa. Washington considera que esta maniobra amenaza su seguridad nacional, y que el gigante asiático está utilizando su dominio sobre ciertas cadenas de suministro como arma geopolítica.
La orden ejecutiva fue firmada por Trump el pasado martes, e instruye al secretario de Comercio, Howard Lutnick, a avanzar con una investigación que podría justificar legalmente la imposición de estos nuevos aranceles. En paralelo, la Casa Blanca advirtió que mientras 75 países negocian condiciones comerciales más flexibles, China “es la excepción” y deberá enfrentar las consecuencias de sus restricciones.

A pesar de la escalada, tanto desde Pekín como desde Washington hubo mensajes ambiguos sobre la posibilidad de retomar el diálogo. Sin embargo, hasta ahora no hay señales concretas de acercamiento.
En un movimiento estratégico, el gobierno chino anunció la designación de un nuevo representante comercial: Li Chenggang, exviceministro de Comercio y exembajador ante la OMC, reemplazará a Wang Shouwen, quien había encabezado negociaciones con Estados Unidos durante la presidencia de Trump.
Mientras tanto, el Producto Bruto Interno de China creció un 5,4 % en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2024, un dato que supera las proyecciones pero que no contempla el impacto de la reciente escalada en la guerra arancelaria.