Egipto
Misterio en Abidos: descubren la tumba de un faraón de hace 3600 años
Un equipo de arqueólogos descubrió en Egipto la tumba de un faraón desconocido que habría gobernado hace 3600 años. El hallazgo tuvo lugar en la necrópolis de Abidos, una de las ciudades más antiguas del antiguo Egipto, ubicada a 480 kilómetros al sur de El Cairo.
La monumental tumba, encontrada a casi siete metros de profundidad, cuenta con una entrada decorada, varias salas y bóvedas de adobe de 4,8 metros de altura. Su tamaño supera el de una tumba desenterrada en 2014, que pertenecía al rey Seneb-Kay y que fue la primera evidencia material de la enigmática dinastía Abidos.

Un descubrimiento clave para la historia egipcia
El arqueólogo Josef Wegner, del Museo Penn de Filadelfia y líder de la excavación, destacó la importancia del hallazgo: “Es un nuevo capítulo en la investigación de esta dinastía. Es muy emocionante”.
Las similitudes entre ambas tumbas han llevado a los investigadores a sospechar que el faraón desconocido podría haber sido un miembro anterior de esta dinastía perdida. En la entrada de la cámara funeraria se encontraron pinturas de la diosa Isis y su hermana Neftis, figuras clave en los rituales funerarios del antiguo Egipto.
El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto confirmó el hallazgo a principios de este mes, mientras que los investigadores del Museo Penn ampliaron la información en un anuncio reciente.

Saqueos y un faraón sin nombre
A pesar de su importancia, la tumba ha sufrido graves daños a lo largo de los siglos. Antiguos saqueadores vaciaron el nicho donde se guardaban los vasos canopos (contenedores de órganos), y la extracción de piedra caliza, granito y cuarcita durante el periodo romano tardío contribuyó a su deterioro.
Uno de los mayores enigmas es que el nombre del faraón, que estaba inscrito en bandas de texto jeroglífico en las paredes, fue dañado hasta volverse ilegible. Wegner explicó: “Dañaron la decoración lo suficiente como para que solo conservemos la base de lo que habrían sido las columnas de texto identificativas”.
Sin restos óseos identificables en el sitio, los arqueólogos siguen trabajando para reconstruir la historia de este misterioso gobernante y su conexión con la dinastía Abidos.