¿Qué es "woke"? Una explicación didáctica para el público argentino

"Woke" comenzó como una palabra para estar alerta frente al racismo y otras injusticias, pero su uso se ha diversificado.
martes 28 de enero de 2025
¿Qué es "woke"? Una explicación didáctica para el público argentino
¿Qué es "woke"? Una explicación didáctica para el público argentino

 

En los últimos años, el término "woke" se ha vuelto cada vez más popular en redes sociales, medios de comunicación y conversaciones cotidianas.

 

¿Qué significa "woke"?

 

La palabra "woke" proviene del inglés y significa literalmente "despierto". Sin embargo, en su uso moderno, se refiere a estar consciente y alerta ante las injusticias sociales, especialmente aquellas relacionadas con el racismo, la discriminación de género, la desigualdad económica y otros problemas estructurales.  

El término se popularizó en la última década, principalmente en Estados Unidos, en el contexto de movimientos como Black Lives Matter y la lucha por los derechos LGBTQ+. Hoy, se usa globalmente para describir a personas o grupos que buscan promover la justicia social y la inclusión.  

Están, también, los anti "woke". Desde posiciones más conservadoras, defienden las tradiciones, critican que la cultura "woke" a veces estimula desmedidamente la diversidad y señalan que lo "woke" quiere destruir los valores clásicos, demonizando sus preceptos.

 

¿Cómo surgió el concepto de "woke"?

 

Aunque el término ganó relevancia recientemente, sus raíces se remontan a los años '60, en la lucha por los derechos civiles de la comunidad afroamericana en EE.UU. La frase "stay woke" (mantenerse despierto) era un llamado a estar atentos a la opresión y la discriminación.  

Así planteado suena como algo positivo, pero depende de a quién se le pregunte. Porque, así como hay gente que se autodefine con mucho orgullo como una persona "woke", que está alerta a la discriminación y la injusticia, hay muchos otros que utilizan el adjetivo como un insulto.

Con el tiempo, el concepto evolucionó y se expandió para incluir otras causas sociales, como el feminismo, el ambientalismo y los derechos de las minorías. Hoy, ser "woke" implica no solo reconocer estas problemáticas, sino también actuar para generar cambios.  

Generalmente, las personas "woke" son de izquierda, pero no siempre es así. Hay gente de izquierda, o progresista, que no es "woke" y personas más de derecha que sí lo son.

 

¿Qué significa ser "woke" en Argentina?

 

En Argentina, el término "woke" se ha adaptado al contexto local. 

Aquí, ser "woke" puede relacionarse con:  

- Defender los derechos de las mujeres (como en el movimiento NiUnaMenos).  
- Apoyar la inclusión de las comunidades LGBTQ+ (ley de matrimonio igualitario, identidad de género).  
- Luchar contra la discriminación hacia los pueblos originarios y otras minorías.  
- Promover la justicia social y económica en un país con altos niveles de desigualdad.  

En resumen, ser "woke" en Argentina significa estar atento a las injusticias y trabajar por una sociedad más justa e inclusiva.

 

¿Por qué el término "woke" genera polémica?

 

Aunque muchos apoyan las ideas detrás del movimiento "woke", el término también ha sido criticado. 

Algunos argumentan que:  

- Se ha convertido en una etiqueta vacía o una moda, perdiendo su significado original.  
- Puede generar divisiones o polarización, especialmente cuando se usa para señalar o cancelar a quienes no comparten las mismas ideas.  
- En algunos casos, se lo asocia con un exceso de corrección política, lo que puede generar rechazo en ciertos sectores.  

En Argentina, estas discusiones también están presentes, especialmente en debates sobre género, política y cultura.

 

 

¿Cómo ser "woke" de manera auténtica?

 

Si te interesa sumarte a esta corriente de conciencia social, te dejamos algunos consejos:  

  1. Informate: Leé, escuchá y aprendé sobre las problemáticas sociales que te interesan.  
    2. Reflexioná: Cuestioná tus propios prejuicios y privilegios.  
    3. Actuá: Participá en causas que promuevan la justicia y la inclusión, ya sea desde el activismo, el arte o el diálogo.  
    4. Evitá el "performative wokeness": No se trata de parecer "woke", sino de serlo desde la autenticidad y el compromiso.  

IMPORTANTE: se trata de defender e incluir a minorías y sumar nuevos temas en la agenda, no de demonizar a las mayorías ni los valores establecidos.

 

¿Qué es "woke"? Según el Oxford Dictionary

 

Según el diccionario de Oxford, es estar "consciente de los problemas sociales y políticos, y preocupado porque algunos grupos en la sociedad son tratados de manera menos justa que otros".

"Esta palabra a menudo se usa de manera despectiva por personas que se oponen a las nuevas ideas y los cambios políticos, y que creen que otras personas se ofenden con demasiada facilidad por estos temas. Muchas personas creen que la ideología 'woke' domina en los medios de comunicación tradicionales. Los partidos de derecha no han tardado en darse cuenta de que una 'guerra contra lo woke' puede ganarles votos", dice Oxford.

Por eso, líderes como Javier Milei han dicho que hay que "extirparlo como un cáncer".

(EL ECONOMISTA)

 

América Latina y el impacto del término

 

En América Latina, la adopción de términos como «woke» muestra cómo las dinámicas globales se filtran en nuestra región. Sin embargo, estas ideas no siempre encajan perfectamente con nuestras realidades. Por ejemplo, mientras el movimiento #MeToo surgió en Estados Unidos para denunciar agresiones sexuales, en Argentina el movimiento Ni Una Menos ya había iniciado esta lucha desde 2015, adaptándose a los contextos locales.

De manera similar, los debates sobre racismo estructural y derechos LGBTI tienen matices únicos en nuestra región, a menudo ignorados cuando se aplican categorías importadas. Es vital entender nuestras luchas en su propio contexto y no bajo la simplificación de términos globales.

 

 

Momentos que marcan la diferencia

 

Un ejemplo reciente en Argentina, donde se avivó la discusión y creció el repudio luego del polémico discurso del Presidente Javier Milei en Davos, demuestra cómo las transformaciones culturales pueden ser universales y locales al mismo tiempo. En el reality Gran Hermano, una madre trans abrazó a su hija después de conocer su transición. Este gesto de amor resonó ampliamente, mostrando que, aunque enfrentamos retrocesos en derechos humanos, las historias de aceptación y cambio cultural también son poderosas.

Mientras tanto, en Estados Unidos, discursos conservadores como los de Donald Trump buscan limitar derechos LGBTI. Aunque las realidades de ambos países son distintas, los avances y retrocesos en derechos humanos son parte de una lucha global compleja.

 

Más allá de etiquetas

 

El debate sobre la cultura woke no debería reducirse a una batalla entre progresistas y conservadores. En América Latina, las luchas sociales siempre han tenido raíces locales y múltiples perspectivas. Desde los Encuentros Nacionales de Mujeres hasta las Marchas del Orgullo, estas iniciativas muestran la diversidad de ideas y estrategias dentro de los movimientos sociales.

Además,  la resistencia cultural trasciende etiquetas o modas. Las generaciones que crecimos con contenidos tradicionales, como los de Disney, hemos reconfigurado esas narrativas para construir nuestras propias identidades y espacios. Este proceso de creación cultural refleja la capacidad de adaptarnos y avanzar sin depender completamente de tendencias externas.

La cultura woke no es una moda pasajera, sino una herramienta para comprender y transformar nuestras realidades. En América Latina, el desafío radica en adoptar estas ideas de manera crítica, respetando nuestras historias y contextos. Al final, construir un mundo más inclusivo depende de reconocer nuestra diversidad y enfrentar las complejidades de cada lucha.