Inédita cena navideña solidaria y de acompañamiento en Neuquén

miércoles 25 de diciembre de 2024
Inédita cena navideña solidaria y de acompañamiento en Neuquén
Inédita cena navideña solidaria y de acompañamiento en Neuquén

 

La noche del 24 de diciembre, la ciudad de Neuquén vivió un encuentro especial e inédito en los alrededores de la Catedral de la ciudad. Más de 100 personas en situación de calle y 150 voluntarios se unieron en una emotiva celebración que transformó el boulevar de Avenida Argentina en el epicentro de la solidaridad.

La propuesta, conocida como “Navidad sin Vanidad”, fue un acto de generosidad que buscó acompañar y compartir la Nochebuena con aquellos más necesitados.

Desde las primeras horas de la tarde, la comunidad se fue acercando a la Catedral. A las cinco, algunos de los primeros en llegar esperaban con entusiasmo el inicio de los servicios especiales, entre los cuales destacó un corte de pelo navideño ofrecido por tres voluntarias, quienes con mucho cariño atendieron a quienes lo necesitaban.

Mientras tanto, en el patio de la Catedral, los voluntarios organizaban cuidadosamente los artículos donados: ropa, juguetes y alimentos recolectados con mucho esfuerzo durante semanas. El evento no solo fue una oportunidad para ofrecer una cena, sino para generar un espacio de encuentro y solidaridad. “Había gaseosas, postres y bandejas de comida por todos lados”, relató el padre Diego Canale, uno de los organizadores del evento.

El apoyo de la gente fue esencial para que la celebración fuera posible. En su mayoría, los colaboradores eran jóvenes que, con entusiasmo, contribuyeron a que la noche fuera inolvidable. “Muchos de los que estaban en situación de calle también querían colaborar. Juntos, preparamos las mesas, decoramos y colgamos los globos”, explicó Canale, resaltando el espíritu de comunidad.

A la par, en otra zona de la ciudad, se cocinaban 26 chivos, 50 kilos de matambre y 60 kilos de chorizos, lo que auguraba una gran cena para todos. Esta comida, acompañada de música y risas, fue el corazón de la Nochebuena, donde todos, sin distinción, pudieron compartir entre abrazos solidarios y fraternos.