Investigación por los miles de cadáveres en las famosas Catacumbas de París
Las Catacumbas de París, una de las necrópolis más grandes del mundo, ocultan los restos de más de 6 millones de personas en torno a los 300 kilómetros de laberintos subterráneos.

Ahora, un equipo de arqueólogos y científicos liderados por el antropólogo Phillipe Charlier de la Universidad Paris-Saclay, busca resolver el misterio de estas muertes masivas, en una investigación que arrojará sus primeros resultados concretos en los próximos meses.

El estudio se centra en la historia de la salud pública de la época, utilizando técnicas avanzadas para analizar los restos humanos que datan del siglo XVIII. El equipo espera descubrir cómo vivieron y murieron estas personas, lo que permitirá entender la evolución de las enfermedades en esa era y cómo se trataban.
Entre las técnicas utilizadas, los arqueólogos destacan la paleopatología y la extracción de ADN de los dientes, que podría revelar la presencia de agentes infecciosos y envenenamientos. Además, los huesos son estudiados para identificar rastros de enfermedades como la sífilis y la lepra, comunes en esa época.
Las Catacumbas de París (en francés Les Catacombes) (o la Necrópolis de París) constituyen uno de los cementerios más famosos de París, capital de Francia. Consisten en una red de túneles y cuartos subterráneos localizados en lo que, durante la época romana, fueron minas de piedra caliza. Las minas se convirtieron en un cementerio común a finales del siglo XVIII. En la actualidad se conservan como un osario que alberga más de seis millones de esqueletos humanos, la mayor concentración de este tipo en Europa.
Las catacumbas surgieron debido al colapso de las canteras de piedra de la ciudad en 1777 y la crisis sanitaria de 1780, cuando el Cementerio de los Santos Inocentes ya no tenía espacio para enterrar a las víctimas.
Los restos fueron trasladados a las canteras, que luego se reorganizaron en 1810 para formar las catacumbas que hoy conocemos.