“Poco a poco están detonando una bomba que va a estallar”, dijo vecinalista del barrio José Fuchs

Varias personas se acercan diariamente a la vecinal a solicitar alimentos, en medio de las subas tarifarias que no pueden pagar
miércoles 11 de septiembre de 2024
“Poco a poco están detonando una bomba que va a estallar”, dijo vecinalista del barrio José Fuchs
“Poco a poco están detonando una bomba que va a estallar”, dijo vecinalista del barrio José Fuchs

El panorama se torna cada vez más complejo para muchos vecinos puesto que la suba en los servicios públicos afecta directamente a los bolsillos de todos, quienes en muchos casos no pueden afrontarlos y se acumulan las deudas. Para quienes no tienen un empleo formal es más complicado aún como para quienes viven el día a día, o cobran un mínimo. En paralelo, crecen los reclamos por la falta de soluciones en todos los niveles.

El vecinalista del barrio José Fuchs, Carlos González se expresó sobre el tema y señaló: “vemos que las cosas se hacen de la noche a la mañana, en el último tiempo no comprendemos porque se hacen ciertas acciones en el Concejo Deliberante. Primero sacan la Ley 6050 que le daba responsabilidades a los concejales, al intendente en los servicios; antes todos estaban presentes en las audiencias públicas y podías recriminar alguna cosa o hacer observaciones, hoy está solo el Ente de Control y nadie se aparece en las audiencias”. Y añadió: “aparte de no ser vinculante, esto nos juega en contra porque tampoco se enteran a veces de lo que decimos o quizás porque no les importan, y es un golpe muy feo el que está sufriendo la gente, y en ningún momento esto va a disminuir sino que va a ir progresando y en aumento”.

Ante ello, planteó: “vas a comprar todos los días al supermercado y ese 4% que plantean ellos, desde el gobierno nacional, no se ve reflejado en los precios que suben todos los días un 15, 20 o 30 por ciento. Es una locura lo estamos viviendo, y lo están padeciendo más que nadie los jubilados con un sueldo de miseria. Entonces no sabemos a dónde va a parar todo esto”. Y agregó: “lo único que está claro es que no va a ser bueno y la gente se va a cansar y cuando salga a la calle no la va a parar nadie; poco a poco están detonando una bomba que va a estallar”.

Necesidades que crecen

En cuanto a la situación particular que viven en la barriada, González indicó que “todos los días debo tener unas tres personas que, aún teniendo planes sociales porque por ejemplo son madres solteras con chicos, no les alcanza, entonces vienen tres o cuatro personas a la vecinal a pedir alimento y se está notando cada vez más lo mal que está viviendo la gente”.

Y recalcó: “cuando hablas con el vecino ya te dicen que no son ni buenos días ni buenas tardes porque me vino una factura de tanto y no sé qué hacer. Ya tienen vergüenza de acudir por ejemplo a sus hijos para que los ayuden, cuando se fueron de la casa tienen su vida, su familia, entonces plantean que tienen que molestarlos para que les den una mano, ‘estoy sintiendo que soy una carga para mis hijos’ expresan”.

En este sentido, el vecinalista cuestionó: “el otro día el presidente le condonó una deuda de 100 millones de pesos a (el dueño de Mercado Libre, Marcos) Galperín, para este tipo está todo hecho pero para el pobre trabajador que debe dos recibos de luz, le cortan porque nadie le va a condonar nada, ni siquiera el estado, nadie hace una salvedad con el trabajador pero con las empresa grandes sí, entonces estamos más que confundidos”.

“Va a estallar todo”

En base a todo ello, González comentó que “a veces con la comisión directiva hablamos de estos temas y los miedos de hacer una convocatoria o participar de algo, porque no vamos a tener las herramientas para parar una situación; estás arriba de una tarima, hablas a la gente y contas la verdad y la gente está desesperada. Estás en una movilización, pasa algo y ya te quieren enjuiciar, te quieren hacer un montón de cosas y es preocupante el panorama que se viene; en tres meses tenes las fiestas y cuando llegue diciembre es la época donde todo se va al diablo, donde va a estallar todo y se va a armar toda una revolución porque la gente en esa época saca a relucir la bronca que tiene”.

Además, planteó: “imaginate tener hijos y no poder comprarles zapatillas o que te piden un pan dulce y no tenes; entonces sacan todas esas cosas; o en un barrio donde cuatro personas no tienen trabajo, otro es jubilado y otros trabajan en el petróleo y andan con las mejores zapatillas, terminan discriminados en un panorama que se vislumbra bastante feo”, sin plantearlo como un problema de quien sí puede acceder por su empleo, sino por la desigualdad que crece en estos tiempos ante las constantes subas y las políticas aplicadas.