Continúa la investigación por el incendio que acabó con la vida de un niño que se hallaba solo en la casa
Luego de la tragedia ocurrida en Comodoro el viernes, ante el fallecimiento de un niño de 3 años quien quedó atrapado en un incendio en un departamento de calle Chacabuco al 500, en horas de la madrugada de ese día, la investigación continúa su curso para determinar la responsabilidad y existencia de negligencia por parte de la progenitora.
En este sentido, tal como se informó en primera instancia, la madre del menor estaba ausente al momento del siniestro y declaró que había concurrido al Hospital Regional a bordo de un Uber por un fuerte dolor de muela, cuestión que debe ser constatada, para saber si efectivamente se hizo presente en el nosocomio o su salida se debió a otro motivo. Es por ello, que tras ser demorada, fue imputada en libertad por homicidio culposo.
Resulta ser que lo indicado por la mujer genera ciertas dudas en la fiscalía, dado que en caso de haber concurrido a este espacio, podría haber llevado al menor con ella para poder recibir la asistencia que habría requerido, sin embargo, esto no fue así y terminó con la trágica muerte del niño de tan solo 3 años.
De acuerdo informó el fiscal general, Cristian Olazábal, el menor estaba con la puerta cerrada con llave y vecinos fueron quienes inicialmente intentaron derribarla a golpes, hasta la llegada de la policía y bomberos, que luego de extinguir las llamas, encontraron el cuerpo del niño en el sillón, donde habría comenzado el incendio por un presunto desperfecto eléctrico, que luego se extendió.
Además de ello, el fiscal mencionó que fueron cuatro personas las que declararon sobre las situaciones que se daban en el domicilio, donde los maltratos verbales al menos, eran constantes por parte de la mujer contra los dos hijos que residían con ella, uno de los cuales no estaba en el lugar, cuando sucedió el hecho. Pero también manifestaron que hasta las 2 de la madrugada muchas veces podía escucharse los llantos de los niños o circulaban por el exterior del domicilio hasta altas horas de la noche, situaciones que deben ser verificadas.
También plantearon que existía el ingreso constante de personas en distintos horarios, generando ruidos molestos y por supuesto la queja de los vecinos a quien le alquilaba el departamento a la mujer desde el 4 de julio pasado, día en el que se mudó.
Respecto a la autopsia, se ordenaron estudios patológicos del menor para definir si murió por acción del fuego directo o si bien fue por intoxicación con monóxido ante el siniestro, que podrían estar terminados durante el transcurso de la semana o bien poco más.
En paralelo, se solicitó el secuestro del teléfono de la mujer para continuar con las diligencias tendientes a hallar material que confirmara o descartara todo lo antes mencionado por los vecinos y si verdaderamente concurrió al nosocomio o se trató de información falsa, en pos de poder avanzar, de ser necesario, en la apertura de investigación preparatoria en contra de la mujer por el accionar que hizo que terminara con la muerte del menor.