A pesar del deseo de paternidad, en Argentina el cuidado infantil recae mayormente en mujeres

El 68% de los varones considera importante la paternidad para una vida plena y el 54% desea tener más hijos, pero solo un 21% asume un rol activo en las tareas cotidianas del hogar.
domingo 27 de septiembre de 2026

El deseo de formar o ampliar una familia se mantiene como un pilar fundamental en las aspiraciones de los hombres argentinos. Sin embargo, este anhelo contrasta fuertemente con la realidad del trabajo doméstico. Según Deseos reproductivos en la encrucijada, motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad, la primera encuesta nacional de intenciones reproductivas elaborada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina, el 54% de los varones de 18 a 45 años no ha alcanzado la cantidad de hijos que desearía.

Esta brecha es transversal, pero adquiere una dimensión singular entre los sectores más jóvenes. Mientras que en el grupo de 18 a 24 años el 56% de los varones considera importante o indispensable ser padre para alcanzar la plenitud, entre las mujeres de la misma franja etaria la cifra desciende al 34%. Las jóvenes muestran una ruptura decidida con el mandato maternal tradicional, en tanto que para sus pares masculinos la paternidad permanece como un horizonte altamente valorado.

“Comprender cómo los varones imaginan la paternidad, qué expectativas tienen y qué lugar ocupan los cuidados en sus decisiones es fundamental para analizar el escenario demográfico del país. La autonomía reproductiva y la corresponsabilidad en el hogar necesitan involucrar tanto a las mujeres como a los varones para que los proyectos familiares de las parejas puedan concretarse con equidad”, afirmó Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina.

El ocio como refugio y la carga sobre las mujeres

El relevamiento pone en evidencia que el deseo de ser padre no se traduce en una distribución equitativa de las responsabilidades familiares. El involucramiento masculino se concentra principalmente en actividades de ocio y recreación: apenas un 21% participa de manera activa en el juego con sus hijos. En contraste, la gestión diaria de la salud, el aseo y las necesidades básicas sigue sobre las espaldas de las mujeres.

Esta asimetría incide directamente en la caída de los nacimientos. Un 18% de las mujeres que tuvieron menos hijos de los deseados afirmó que la falta de compromiso de sus parejas en las labores domésticas y de crianza fue un factor determinante para no ampliar la familia.

Diferencias en proyectos, temores y motivaciones

En la juventud masculina también predomina una marcada indefinición sobre el futuro, a diferencia de las mujeres, quienes sostienen posturas más claras respecto a la maternidad. Además, las motivaciones subyacentes varían de manera sustancial entre ambos sexos:

  • Efecto en la pareja: Un 73% de los hombres cree que un hijo fortalece el vínculo afectivo, percepción que solo comparte el 51% de las mujeres.

  • Miedo a la ruptura: El 33% de los varones teme que la llegada de un hijo perjudique su relación de pareja, superando por 11 puntos a las mujeres (22%), siendo esta la única inquietud donde los hombres registran un porcentaje superior.

  • Factores sociales: Los varones otorgan mayor valor a tener un hijo de un sexo determinado, preservar el apellido o el patrimonio, confirmar su propia fertilidad y obtener el reconocimiento social asociado a la paternidad.

Analizar la paternidad desde estas complejas dinámicas de pareja, dudas juveniles y barreras de concreción permite visibilizar una dimensión clave —y poco explorada— sobre el fenómeno de la baja natalidad en el país.