Audiencia en Tribunales e inminente pedido de prisión para el que se atribuyó el horrendo crimen de Rodrigo Colihuinca
Trelew (Agencia) En las próximas horas se cumpliría un anticipo de Crónica, cuando lleven a tribunales a Brian Emanuel Muñoz Huenchullán (29), el que se presentó la semana pasada en una comisaría de Trelew diciendo que era el asesino de Rodrigo Colihuinca (16). Tras la audiencia de control a la que será sometido quedaría en prisión, se dice, por al menos seis meses. Muñoz Huenchullán está preso desde el día en que “se hizo cargo” de un aberrante crimen que sucedió en esta ciudad hace más de doce años.
Estuvo internado algunos días por su supuesta adicción, lo trataron en el servicio de Salud Mental del hospital y hace poco le dieron el alta. Dicen que el médico legista que lo examinó en los últimos días aseguraría que está bien y en buen estado para afrontar la audiencia de control de detención pedida por la fiscalía que es muy probable que se lleve a cabo hoy alrededor del mediodía.
El joven se presentó el martes de la semana pasada en la seccional Segunda atribuyéndose ser el asesino de Colihuinca, se dudó en principio que dijera la verdad o que estuviera en su sano juicio, pero pocas horas después trascendió que desde un comienzo a él y un hermano los tenían como sospechosos del horrendo homicidio en el que Rodrigo fue decapitado y el resto de su cuerpo arrojado en un baldío del barrio Malvinas Argentinas.
El caso
A Rodrigo Colihuinca (16) lo mataron –se sigue diciendo, entre varias personas-- a las pocas horas de que desapareciera. Su cuerpo desmembrado lo encontró un transeúnte la tarde del 16 de marzo de 2012. Fue al día siguiente de que sus padres le pidieran a la policía que averiguaran su paradero porque no sabían dónde estaba, luego que saliera de su casa diciendo que iba a encontrarse con unos compañeros de escuela.
En la investigación del caso se denunciaron todo tipo de irregularidades: desde la falta de profesionalismo de los peritos policiales en la preservación de la escena, donde hallaron los restos de Colihuinca (la cabeza en el patio de una propiedad abandonada y el resto del cuerpo, desmembrado, del otro lado de un largo paredón, en el baldío), hasta la perdida de supuestas pruebas que figuraban en el expediente.
La hipótesis del hecho nunca fue establecida por los “investigadores”. Se dijo que al chico lo habían asesinado por error, después que su crimen podría tener vinculaciones con el narcotráfico y hasta se lo vinculó con un rito satánico. Todas habladurías que la misma policía hacía trascender, en una causa por la que los padres de Rodrigo encabezaron muchísimas marchas exigiendo una justicia que hasta el día de hoy no llegó, porque hasta estos días por el asesinato no había ningún detenido.
Sospechoso y ahora imputado
Ante este panorama pasa lo de Huenchullán, de quien dicen que al “auto-incriminarse” habría dado detalles sobre lo que sucedió con el chico asesinado, que solo un reducido grupo de investigadores lo sabía. También habría aportado el horrendo dato de que en el patio trasero de su casa tenía enterrados restos de la víctima. Cosa que no habría sido corroborado hasta el momento, la policía hizo una inspección ocultar en el lugar y habría dado resultado negativo.