Se viene la V Edición del Festival del Damasco Patagónico en barrio Laprida
Ya se encuentran trabajando y ultimando detalles para lo que va a ser la V Edición del Festival del Damasco Patagónico, que se concretará el sábado 27 y domingo 28 de enero, en la plaza Catamarca del barrio Laprida.
Se trata de una propuesta para toda la familia, que contará con productores, artesanos, artistas y cuerpos de danza, entre otros espectáculos, además de diversas actividades pensadas para la comunidad.
Al respecto, Roberto Romero, vecinalista del barrio Laprida, detalló “ya tuvimos una reunión con todos los estamentos municipales que van a estar involucrados y más o menos estamos definiendo ya los últimos detalles del festival. Tenemos más de 70 inscriptos entre productores y artesanos y alrededor de 16 artistas y grupos de danza, también algunas murgas que van a participar así que estamos bastante entusiasmados”.

Asimismo, precisó que “esta semana y la otra estamos con la inscripción de niños y niñas que quieran participar del concurso de la damasquita y el damasquito 2024, así que estamos en eso y con mucha expectativa para este año, la verdad todos los días nos están preguntando e inscribiéndose”.
En este marco, mencionó que la propuesta será el resultado de un trabajo conjunto entre la vecinal del barrio Laprida, con la Secretaría de Cultura y Comodoro Conocimiento, participando la Secretaría de Turismo, Seguridad, Tránsito, Bromatología, “el festival fue declarado de Interés Municipal así que todos ellos van a colaborar muchísimo con el festival que es para toda la familia”.

Además de ello, remarcó que “este año tenemos como lema ‘El Cañadón Perdido’, que nuestros padres encontraron y con trabajo y esfuerzo transformaron. Se trata de reconocer a nuestros padres y abuelos que llegaron desde el norte hasta la Patagonia y en este cañadón armaron el barrio Laprida, reconocer nuestras raíces. Por eso la intención es terminar el sábado a la noche y la noche final del domingo con la chaya norteña, con los grupos folclóricos que nos deleiten con esa chaya para que nuestros padres, abuelos, aquellos que todavía están recuerden esta chaya norteña con harina y albahaca, y los más jóvenes reciban esta tradición que trae tantos sentimientos” y agregó “durante mucho tiempo se hizo en Laprida y por distintas circunstancias se fue dejando de hacer, entonces retomamos esta tradición”.
