Docentes privados
Sadop reclamó en “El Castillo de Casa Tilly” por el cumplimiento de contratos y audiencias en Trabajo
La delegación local del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) realizó ayer un reclamo en el Complejo Educativo Everardo de Casa Tilly, comúnmente conocido como “El Castillo”, ya que denuncian que la institución incumple con el pago correspondiente a los sueldos de los docentes durante el período de vacaciones, induciendo a los docentes a rescindir sus contratos. Además, reclaman que se han negado a participar de las audiencias.
Según lo denunciado por el sindicato, en varias instituciones de educación privada “le están pidiendo a muchos docentes que renuncien”, y mencionó que “este no es el único lugar, por ejemplo, también está el Martín Rivadavia”. Ante esta situación, el SADOP manifiesta que los docentes temen realizar los reclamos correspondientes por miedo a represalias de sus empleadores, como por ejemplo la no incorporación laboral para el año próximo.
Darío Dodig, referente gremial del SADOP, detalló que “esta manifestación que hacemos afuera del establecimiento, es de forma pacífica y en la calle, porque hemos hecho una solicitud de audiencia de partes en la Subsecretaría de Trabajo, pero la institución optó por no haber participado”, detalló.
Y agregó: “Entendemos que esa actitud no sólo dilata el justo reclamo, sino que también minimiza las graves infracciones cometidas contra los derechos de los docentes, menospreciándolos”, resaltó Dodig.
Además, a raíz de un suceso acontecido durante la manifestación, sumaron un nuevo señalamiento: “Queremos denunciar públicamente que durante esta manifestación salió personal de la institución a agredirnos e increparnos en forma verbal. Por supuesto que nosotros como sindicato nos hacemos la siguiente pregunta, si el personal de la Institución sale a agredir a una manifestación pacífica que está en la calle ¿Qué estará sucediendo puertas adentro para con sus docentes?”, reclamó el dirigente.
Dodig remarcó que pedir el cese de los contratos no solo implica la pérdida del pago correspondiente al periodo de las vacaciones, sino que también genera inestabilidad laboral y pérdida de la antigüedad. Y detalló que los contratos docentes en educación privada deben ser a plazo fijo.
“Debe ser un contrato a plazo fijo, por lo que no corresponde que tenga inicio ni final. De hecho un docente cuando entra a trabajar a su puesto laboral lo hace en plazo indeterminado, lo que significa que ya queda fijo y estable, a no ser que cuando ingresa a trabajar se le indique que está cumpliendo alguna suplencia y la duración que tendrá la misma”, mencionó Dodig.
Finalmente, expresó que en estas situaciones los docentes no deben renunciar, aunque sí deben buscar asesoramiento sobre cómo proceder. “Les decimos a todos los docentes que si les están pidiendo que renuncien, que no lo hagan, que no lo hagan porque van a perder todos sus derechos y la posibilidad de recuperar lo que le correspondiera”, cerró.