Motodeliverys plantearon cambios al proyecto de registro municipal y pidieron recuperar espacios de estacionamiento
Trabajadores motodeliverys se reunieron con el concejal Ariel Montenegro para analizar el proyecto de ordenanza que busca crear un registro municipal de quienes realizan tareas de reparto mediante aplicaciones en Comodoro Rivadavia. Durante el encuentro, los repartidores plantearon observaciones sobre algunos puntos de la iniciativa y propusieron modificaciones vinculadas principalmente con el estacionamiento de motos y la seguridad vial.
Matías, uno de los trabajadores que participó de la reunión, explicó que el objetivo del encuentro fue conocer la propuesta y aportar la mirada de quienes desarrollan la actividad diariamente. Según señaló, pudieron debatir distintos aspectos del proyecto y acordaron continuar trabajando sobre los puntos que generaban dudas o no convencían a los repartidores.

Uno de los aspectos que inicialmente generó cuestionamientos fue la realización de un censo o registro de los motodeliverys. Matías explicó que los trabajadores no comprendían cuál era la finalidad concreta de esa medida, pero que durante la reunión Montenegro explicó que el objetivo sería contar con información para conocer y controlar el crecimiento de la actividad y de las aplicaciones en la ciudad.
A partir de esa explicación, los trabajadores plantearon que el registro también podría servir para generar información sobre los accidentes de tránsito que involucran a motociclistas. Según Matías, contar con esos datos permitiría identificar los sectores donde se concentra la mayor cantidad de siniestros y evaluar posibles medidas de prevención.
“Más que nada el censo es para también informar, decir, por ejemplo, accidente en tal esquina. Y al final del año sacar un recuento y decir, che, mira, en tal esquina, en tal intersección, en el año hubo tantos accidentes, es de donde más hubo y vamos a tratar de cambiar algo ahí”, explicó.
Otro de los puntos centrales de la reunión fue el estacionamiento de las motos utilizadas para realizar los repartos. Los trabajadores señalaron que actualmente deben utilizar sectores de las veredas en determinados momentos, lo que puede generar inconvenientes para los peatones.

Matías recordó que anteriormente contaban con un espacio frente a Mostaza destinado al estacionamiento de las motos, pero que fue retirado luego de que distintos vehículos dañaran los caños que delimitaban el sector. Desde entonces, los repartidores reclaman recuperar un lugar específico que les permita estacionar mientras retiran los pedidos.
El trabajador explicó que las motos permanecen allí durante períodos breves, generalmente el tiempo necesario para ingresar a un comercio, retirar un pedido y continuar con el reparto. Según planteó, contar con espacios específicos permitiría evitar que las motos sean estacionadas sobre las veredas y reduciría las molestias para quienes circulan a pie.
“Si las dejamos arriba en las veredas molestamos a mucha más gente que quitándole un lugar a un auto”, sostuvo Matías, quien también señaló que en ocasiones los espacios destinados a las motos son ocupados por automóviles y eso dificulta el funcionamiento de la actividad.
La reunión concluyó con el compromiso de continuar las conversaciones a medida que avance la modificación del proyecto de ordenanza. Los trabajadores y el concejal acordaron seguir intercambiando propuestas con el objetivo de alcanzar una regulación que contemple las necesidades de la actividad y, al mismo tiempo, permita mejorar los controles.

En cuanto a la cantidad de personas que actualmente trabajan como motodeliverys en la ciudad, Matías estimó que el número se encuentra entre 150 y 200 trabajadores. Se trata, aclaró, de una estimación basada en el conocimiento que tienen quienes llevan varios años desarrollando la actividad y no de un registro oficial.
El trabajador también describió las dificultades económicas que atraviesa el sector. Según indicó, el crecimiento en la cantidad de repartidores se produjo al mismo tiempo que disminuyó la cantidad de pedidos, lo que redujo la rentabilidad de la actividad.
En ese contexto, sostuvo que actualmente un trabajador necesita permanecer alrededor de 12 horas por día conectado para alcanzar un ingreso que le permita sostener la actividad. Señaló que realizan en promedio entre 20 y 25 pedidos diarios y que, una vez descontados gastos como monotributo, seguro, mantenimiento de la moto y otros costos personales, el ingreso alcanza “con lo justo y haciendo esfuerzo”.
Matías también remarcó que la seguridad vial constituye uno de los puntos que los trabajadores consideran prioritarios. En ese sentido, planteó que la futura regulación debería contribuir a identificar los lugares donde se producen más accidentes y generar herramientas para reducir los riesgos.
“Tratar de minimizar los accidentes y tratar de tener una buena relación en los municipios, trabajadores y con tránsito también”, resumió sobre uno de los objetivos que los repartidores plantearon durante el encuentro.
La iniciativa impulsada por Montenegro contempla la creación de un registro municipal para identificar a los trabajadores y a las motocicletas utilizadas para realizar los repartos. El proyecto también apunta a reforzar el cumplimiento de las normas de tránsito y mejorar los controles sobre una actividad que, según los propios trabajadores, continúa creciendo en Comodoro Rivadavia.