La Biblioteca Popular Jaime de Nevares celebró el aniversario de la Sala de Lectura Edith Fernández
La Biblioteca Popular Jaime de Nevares celebró ayer, 13 de diciembre, un nuevo aniversario de la Sala de Lectura Edith Fernández, fecha en la que conmemoran el nacimiento de la mujer que ha dado el nombre a este espacio.
Ana Vidal, Coordinadora de esta Sala de Lectura, expresó a Crónica que celebran la vida y obra de Fernández, a quien conocieron en vida destacando su compromiso social y su interés por la escritura: “Estamos celebrando un cumpleaños y la alegría de que haya nacido un 13 de diciembre de 1958, porque de alguna manera es darle vida. Entonces organizamos una serie de actividades que ya comenzamos en el mes de septiembre con un encuentro de poetas”, contó.
¿Quién fue Edith Fernández?
Edith Liliana Fernández nació en Trelew en 1958 y en 1971 se mudó junto a su familia a Comodoro Rivadavia, en donde vivió durante su adolescencia y juventud. Estudió en el Colegio Perito Moreno y continuó su formación en la carrera de Letras en la Universidad de la Patagonia.
Fue una ardua militante cristiana, que trabajó en pos de los derechos de la comunidad realizando tareas en grupos juveniles y misioneros durante su juventud, y que en su adultez llegó a liderar una agrupación gremial de no docentes en la Universidad, en dónde ejercía funciones.
También participó en la Comisión de Derechos Humanos de Comodoro Rivadavia y fundó -junto a otros militantes sociales- la Comisión de Familias por el Derecho a la Tierra y la Vivienda Digna. Luego de participar en un taller literario obtuvo el gusto por la poesía y la escritura, es por eso que después de su fallecimiento en 2007, su esposo Alberto Suazo publicó una recopilación de sus producciones.
Ana Vidal expresó que “La salita tiene su nombre desde el 2013. Fue una decisión que tuvo la comisión, casi todos conocíamos a Edith y sabíamos de su militancia, sabíamos de su compromiso y de su muerte inesperada. Considerábamos que era una hermosa manera de recordarla”.
Asimismo, destacó su obra literaria: “Sus poemas son muy comprometidos, pero aparte con mucho sentimiento y con un alto grado de ternura. Escribe mucho para sus hijos, pero también escribe mucho para los otros, para el prójimo. En momentos donde hay tanto individualismo, donde no existe el otro, para ella sí existía siempre el otro. Así que es un orgullo realmente que se llame Salita Edith Fernández”.
Realizan un Certamen de Frases bajo el lema “Esas buenas personas”
Desde la Biblioteca Popular Jaime de Nevares han realizado una serie de actividades para recordar el aniversario de la sala de lectura y destacar la vida de Fernández.
Se realizó un encuentro junto a su familia, allegados y poetas de la ciudad, para hacer un repaso de su obra y su militancia social y política. Sobre el mismo, Vidal resaltó que “estuvo Héctor Allende leyendo el libro de poemas de Edith. Fue leído en su totalidad, no solo por Héctor, sino también por la hija de ella. Fue un encuentro muy emotivo, con su familia y gente de su época, de las mismas edades y la misma militancia”.
Además, también realizaron una serie de actividades destinadas a los niños, niñas y adolescentes que participan de la Sala de Lectura y para todo aquel que desee participar. Las propuestas se realizaron bajo un lema singular: “Edith fue una buena persona y murió a los 47 años de vida. Dejó una huella justamente por ser buena persona, es por eso que a todos los eventos que hemos hecho en este año le denominamos “Esas buenas personas”, que es el lema”.
A raíz de esa temática, se realizó un Certamen de Dibujos y actualmente, hasta este viernes 15, se encuentra abierta la inscripción al Certamen de Frases que deben referirse a las buenas personas que uno conoce, sus enseñanzas y experiencias en torno a ello. Pueden inscribirse niños y adolescentes de 11 a 16 años, los ganadores serán seleccionados por un jurado y se entregarán algunos premios navideños.
Para más información las personas pueden comunicarse con la Biblioteca a través de sus redes sociales o pueden acercarse a su dirección en 10 de Noviembre y Polonia.
“Vemos que nuestros niños y niñas no crecen porque la alimentación es en base a carbohidratos”, expresaron desde la Biblioteca del San Cayetano
La Biblioteca Popular Jaime de Nevares, ubicada en el barrio San Cayetano, se sustenta en base a la autogestión y con la colaboración de la comunidad. Tiene distintas actividades, principalmente destinadas a niños, niñas y adolescentes como el Taller de Cuentos Patacora, que funciona hace 11 años y está destinado a chicos desde los 6 a los 12 años; el Taller de Lectura La Cajita Viajera, una valija que circula por los hogares; también funciona allí la EPJA N° 610 destinada a adultos que desean finalizar sus estudios primarios y un Colectivo de Abuelos y Abuelas, en donde asesoran a personas que se encuentran separadas de sus nietos y no los pueden ver, para que según las leyes y derechos que correspondan puedan recuperar el vínculo.
Teniendo en cuenta las actividades y la vinculación con las familias del barrio, Ana Vidal, integrante de la comisión de la Biblioteca se refirió a las dificultades que ha generado el contexto social y económico actual. Ya que, cuando las posibilidades económicas lo permiten, no solo se dictan actividades culturales, sino que también brindan la merienda y, en los casos que lo requieran, se entregan bolsones de alimento para algunas familias. También, cuentan con un ropero comunitario.
Vidal, además es presidenta del Grupo Pro Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, con quienes trabajan de manera conjunta en la promoción de derechos. “Estamos en una red de organizaciones de la sociedad civil, donde siempre debatimos el tema de cómo están nuestras niñeces. Sabemos que nuestras niñeces hoy tienen hambre y nosotros decimos que el hambre es un crimen. Lo volvemos a decir, como lo decíamos en la década del 90”, manifestó.
Y continuando, agregó: “Vemos que nuestros niños y niñas no crecen porque la alimentación es en base a carbohidratos. Sabemos que falta fruta, que falta yogur, que falta queso, falta todo lo que hace que un niño crezca como corresponde en forma integral. Ni hablar de la leche, que directamente no se la podés dar porque le produce revoluciones en su pancita, tienen que tomar té porque tienen intolerancia a la leche por dejar de tomar”, señaló la referente de la biblioteca.
“Se hace lo que se puede porque no somos el Estado”
En este difícil contexto que afecta más fuertemente a las personas de bajos recursos económicos y grupos vulnerables, la Biblioteca intenta ser un apoyo para las familias. “Ayudamos en todo lo que nosotros podemos hacer y está a nuestro alcance, que no deja de ser asistencialismo, pero siempre tratamos de alivianar un poco el peso que tienen las familias que tienen mamás empleadas de casas particulares o papás que hacen changas, pero que aún así no llegan a fin de mes”, resaltó.
Y a pesar de que expresa que la idea es “hacer cultura y solamente cultura, porque como diría Lorca ‘No sólo de pan vive el hombre’”, sostiene que es algo muy complejo con las dificultades del presente. “Es necesario que nuestras niñas, niños y adolescentes puedan construir ideas, razonar, pensar, conocer historias para que puedan ser autocríticos de la propia historia. Eso cuesta muchísimo y estamos atravesados por una zona gris de desconocimiento que no solamente parte de lo que nos pasa a nosotros estructuralmente como organización de la sociedad civil, sino también de lo que pasa estructuralmente en el marco educativo. Se hace lo que se puede porque no somos el Estado”, concluyó.