Gimnasia ganó en Córdoba
Después de un inicio con altísima efectividad, el elenco comodorense fue decreciendo -más allá de la gran defensa en el 2º cuarto- y quedó abajo en el cuarto final, pero consiguió empardar y fue altamente superior en los cinco minutos de prolongación para empezar bien una gira larga y de muchos partidos.
Un comienzo totalmente eficaz tuvo el comodorense, porque metió los primeros 13 puntos sin errar un lanzamiento, en una efectividad que la conservó hasta el final de periodo, al redondear un 78% en triples, con 7 de 9, y con la gran producción de Joshua Webster que tiró 3/4 desde esa distancia; pero estuvo lejos del objetivo de mejorar la defensa, debido a que por momentos fue muy liviano para marcar.
En el segundo parcial hubo ajustes de todo tipo por parte de los dos, y si bien el espectáculo decayó, la producción del comodorense mejoró considerablemente, porque atrás se movió como quiere el entrenador Martín Villagrán, mientras que delante supo sostener y consolidar la ventaja.

Joshua Webster brilló en el primer cuarto.
Los terceros diez minutos fueron para reivindicar el ascenso del local, que fue progresando atrás y también en la fluidez ofensiva, y el desmejoramiento del Verde, que lentamente se fue apagando y lejos quedó de la elevada efectividad que mostró en la parte inicial.
Definitivamente Independiente, en el último parcial, se dio cuenta que lo podía ganar, pero más que nada porque Gimnasia, alarmantemente, se equivocó adelante, no tuvo buen retroceso y se quedó sin gol -casi cuatro minutos tardó en convertir-. Así se hizo un juego equilibrado hasta el epílogo, porque el local pasó al frente pero el Mens-sana, con la regularidad de Gerard DeVaughn, volvió al juego y hubo tiempo extra.
En los cinco minutos finales disfrutó de un cerebral DeVaughn, donde Gimnasia sacó a relucir su mayor oficio y la serenidad en los momentos claves para llevarse el partido.


