Alerta por El Niño: el fenómeno alcanzará su pico en diciembre
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó este jueves que el fenómeno de El Niño continuará intensificándose hasta alcanzar su punto máximo en diciembre, con proyecciones de temperaturas superiores a la media y alteraciones climáticas que se extenderán hasta los primeros meses de 2027.
El reporte oficial, que abarca el trimestre octubre-noviembre-diciembre, advierte que el episodio se desarrollará en una fase "muy fuerte". Según la entidad, el incremento récord en la temperatura superficial del océano Pacífico, especialmente en el sector tropical y oriental, influirá directamente en los patrones climáticos globales, aumentando significativamente el riesgo de sequías e inundaciones en diversas regiones del planeta.
La gestión del riesgo hídrico en Argentina
Ante este escenario, especialistas locales ponen el foco en la preparación de los territorios. Matías Araujo, investigador de la Fundación Tejido Urbano, señaló que el impacto de las precipitaciones no depende solo de la intensidad del fenómeno, sino de la vulnerabilidad previa de las comunidades. "Las obras hidráulicas pueden contribuir a reducir la amenaza, pero no eliminan por sí solas el riesgo", afirmó el experto, quien destacó que factores como la expansión urbana sobre áreas inundables y la pérdida de superficies de amortiguación agravan las consecuencias.
En ciudades donde la topografía y el crecimiento urbano presentan desafíos constantes ante eventos climáticos, estas advertencias cobran especial relevancia. Araujo enfatizó que "la misma inundación no produce el mismo daño", subrayando que las condiciones socio-habitacionales determinan la capacidad de recuperación de los hogares tras un evento extremo.
Estrategias para la resiliencia urbana
El investigador propuso un enfoque integral que combine la infraestructura hidráulica tradicional con soluciones basadas en la naturaleza, como la protección de áreas de reserva y el aumento de superficies permeables. Asimismo, destacó la importancia de la dimensión institucional para enfrentar estos eventos.
"El Estado debe contar con monitoreo hidrometeorológico, mapas de riesgo actualizados y sistemas de alerta temprana", explicó Araujo. La coordinación efectiva entre municipios, organismos provinciales y Defensa Civil resulta fundamental para mitigar los efectos prolongados de las inundaciones, que suelen afectar con mayor dureza a los sectores con menor capacidad de ahorro o protección ante la pérdida de bienes e ingresos.