Incertidumbre post-PASO: Cómo afecta en la salud mental de los argentinos

martes 22 de agosto de 2023
Incertidumbre post-PASO: Cómo afecta en la salud mental de los argentinos
Incertidumbre post-PASO: Cómo afecta en la salud mental de los argentinos

Desde las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), parte de la ciudadanía expresó cierta inquietud, asombro y ansiedad ante el panorama político y económico del país. Probablemente, estos estados serán dominantes en las semanas venideras, de cara a las elecciones generales definitivas que determinarán la dirección futura del país, el 22 de octubre o en el caso de que haya una eventual segunda vuelta, el 19 de noviembre.

Aunque algunos tienen un aire esperanzador para el futuro del país, muchos otros conjeturan que se avecina una crisis económica, política y social casi similar a la del año 2001. Ante este contexto, vale preguntarse ¿Cómo afecta esta situación en la salud mental de los ciudadanos?

El médico Esp. en Psiquiatra Miguel Ángel de Boer, entrevistado por Crónica reflexionó sobre el cuidado de la salud mental, social, institucional y personal; cómo nos afectan los estímulos externos y cómo se aborda este tema desde su especialidad.

“Está todo muy colapsado, la salud mental es una de las áreas de salud menos contempladas en la mayoría de los países del mundo, en cuanto a inversión y prevención, que sería donde más habría que apuntar y más en situaciones de crisis o de deterioro, social o económico, donde las cosas se acentúan mucho más, porque la demanda supera totalmente la oferta, tanto pública como privada”, dijo.

Explicó que esa demanda tiene que ver, en una gran parte de la población, con problemas de salud mental que tal vez persisten desde hace tiempo, “pero cuando hay situaciones de incertidumbre que amenazan aun más la estabilidad como ocurrió en 2001, en la pandemia, o incluso como está ocurriendo ahora, los síntomas se agudizan y los conflictos individuales, sociales y familiares se van complejizando mucho más”.

“Si no existe la capacidad de contener a la población, hay un desvalimiento”

El valor del dólar, la devaluación del peso argentino y el aumento significativo de los precios, son algunos de los temas latentes que no escapan de ninguna conversación actualmente. Más allá de este aspecto económico que afecta directamente en la vida diaria de los ciudadanos, De Boer se refirió a la importancia de la contención, como un factor fundamental para el bienestar de la salud mental de las personas.

“Hablando de salud mental, gobernar bien sería tener la capacidad de contener a la población, de contener al ciudadano, además de hacer bien las cosas a nivel económico, etc. Pero desde el punto de vista de la estabilidad mental, tiene que ver con algo que a mí me pueda sostener. Ahora, sí en vez de sostenerme, me siento amenazado, entro en una situación persecutoria y si en cualquier lugar donde se junten más de dos personas hay un desequilibrio, entonces ese desequilibrio genera una situación de desvalimiento”, dijo De Boer.

Según el especialista, en esta instancia es cuando se pierden los referentes de la identificación y de sostenimiento de la identidad. “Si alguien tiene dudas de si va a tener trabajo, si va a llegar a fin de mes para cubrir sus necesidades, eso genera una angustia o un estado de tensión aparte de una incertidumbre, la persona se siente desvalida, entonces empieza a surgir la sintomatología de la ansiedad, que está en el orden del día”.

Agregó que “si eso no se resuelve o se agrava la sintomatología, se desencadena un agotamiento, es decir todo eso que hace que la gente tenga poca tolerancia, por eso hay tanta violencia en diversos ámbitos. Empiezan a cobrar mucha fuerza las áreas emocionales del cerebro y a nivel mental y cognitivo hace que la capacidad de pensar, de anticipar, de prever las consecuencias de los actos o de lo que hacemos, empiece a funcionar por debajo de los requerimientos como para tener una estabilidad y mantener una respuesta realista”.

En este sentido, De Boer explicó que las respuestas que se van dando frente a estos estímulos externos dan inseguridad, vulnerabilidad, desconfianza y pesimismo. Es así que los valores y las medidas de referencias se van perdiendo, dando como resultado una sociedad, donde “vale todo”, que se traduce, por ejemplo, en cruzar en rojo, infringir normas éticas y profesionales, etc.

“Empieza una anomia. Como está pasando con el precio de las cosas; no hay precio, entonces no hay certidumbre”, dijo y agregó: “Por supuesto, hay situaciones en donde se suman, además, las situaciones vitales de cada persona, conflictos propios de la vida, etc.”.

Es así que surge una sintomatología somática basada en la ansiedad, angustia, o ciertas conductas de preocupación constante por algo que se considera incierto.

“Prácticamente, la mayoría de las consultas son consultas de urgencia”

El psicoterapeuta se refirió a la importancia de la prevención en cuestiones de salud mental y en la necesidad de romper con estereotipos y falsas creencias, superando así los prejuicios y la estigmatización hacia las personas que padecen enfermedades mentales.

De Boer explicó que los pacientes raramente llegan al consultorio de modo preventivo; “prácticamente, la mayoría de las consultas son consultas de urgencia”, dijo.

“Yo digo que los que estamos en salud mental, estamos en la última línea de fuego, porque la gente primero consulta a numerosos especialistas y cuando ya no queda otro remedio o pasa algo que alarma o ya no se puede negar que tiene que ver con la salud mental, es cuando acuden; se trate de un intento de suicidio, de un consumo problemático, algún abuso o lo que fuere”, señaló.

Continuó explicando que ante una crisis, o sea, ante la falta de respuesta de una estructura para dar las soluciones que requieren, “estas situaciones son traumáticas, es decir que existen estímulos y situaciones externas o internas y no hay capacidad de afrontamiento, sea por agotamiento o falta de recursos, entonces se traduce en un cóctel bastante explosivo”.

Cuáles son los síntomas a los que hay que prestar atención

Contrariamente a lo que comúnmente se cree, los padecimientos mentales no son un problema poco frecuente. Estudios de la OMS y OPS dan cuenta de que los trastornos mentales están dentro de las cinco primeras causas de enfermedad en América.

Consultado sobre cómo detectar a tiempo los síntomas para no llegar con un problema avanzado al consultorio, el psicoterapueta explicó que “en general todos nos damos cuenta de cuando estamos mal, salvo patologías muy severas que alteran la conciencia, como por ejemplo la psicosis, una esquizofrenia o una bipolaridad severa”.

Asimismo, agregó: “Pero si dormís mal, estás irritable, estás bajoneado, consumís mucho, tenés baja tolerancia, andás peleando con todo el mundo, tenés disfunciones sexuales, comés demasiado, tenés ideas suicidas, tenés taquicardias y tenés que ir a la guardia una o dos veces al mes o simplemente vos te sentís mal, hay que prestar atención”.

En este sentido, De Boer explicó que aún existe un importante nivel de negación en las personas a reconocer enfermedades de esta índole. “Es más fácil sentir que uno puede tener un cáncer y acude inmediatamente a un médico. Ahora, si uno sospecha que está con una depresión o con un ataque de pánico y que va a tener que ver a un psiquiatra, todavía el nivel de negación y de resistencia es bastante grande, aunque está cambiando muchísimo”.

“Está desvalorizada la salud mental y estigmatizado todo lo que tiene que ver con lo patológico”

Otro de los falsos mitos de la terapia o psiquiatría y que está muy difundido, se relaciona con la creencia de que se debería consultar a un especialista en salud mental cuando uno ya está muy enfermo, el famoso “el psiquiatra es para los locos”, algo totalmente infundado en palabras de De Boer.

“La psiquiatría lejos está de atender únicamente patologías mentales; es decir, nosotros podemos ayudar a prevenir situaciones, atender crisis vitales o situaciones vitales como puede ser un duelo posparto, una mudanza, una situación de desarraigo. Es decir, para asistir a una consulta no necesariamente hay que estar enfermo ni mucho menos, eso sería lo ideal en cuanto a la prevención. Pero claro, si esto no es promovido desde quienes tienen que ocuparse de esto y difundirlo a niveles institucional, personal o familiar es mucho más difícil”.

Finalmente reflexionó: “Está desvalorizada la salud mental y estigmatizado todo lo que tiene que ver con lo patológico, como si no tuviéramos el derecho de ponernos mal, de deprimirnos, de tener trastornos de ansiedad, estrés; tenemos todo el derecho del mundo. Ahora, si no nos damos ese derecho, menos nos vamos a dar el derecho de recibir la ayuda adecuada”.

De Boer:“El consumo de sustancias y las conductas
adictivas han crecido tremendamente”

Refiriéndose a las consultas que llegan al consultorio, De Boer señaló que las adicciones, el consumo de sustancias y determinadas conductas, son las más frecuentes actualmente.

“No sólo el consumo de sustancias, sino conductas adictivas. Porque hay una confusión con eso, la gente entiende que tiene un problema de adicción solamente el que consume cocaína o marihuana, no el que está pegado a Netflix, que también tiene un problema de conducta” y agregó que “todo lo que es compulsivo genera problemas y la compulsividad, o sea, el acto llevado más allá de la voluntad como una necesidad de tener que hacerlo y los trastornos impulsivos, están a la orden del día”, dijo.

Explicando en profundidad sobre este tipo de enfermedades, dijo que “es adictivo desde el momento que se hace para no sentirse mal. La gente siempre dice que hace determinada conducta porque le gusta, pero cuando van al consultorio y lo hablamos, se llega a la conclusión de que lo hace porque si no, se siente mal” y agregó que “una conducta de dependencias, no es por placer, es para evitar el displacer”.

La pandemia sin duda fue un punto clave a tener en cuenta para abordar estas complejidades. En este sentido, De Boer escribió una serie de investigaciones y artículos donde demuestra, desde su experiencia y práctica profesional, que hubo un aumento de casos de adicciones y consumos problemáticos después de la pandemia. “Durante la pandemia las consultas aminoraron porque fueron únicamente online durante un tiempo, una vez que se abrió la consulta asistencial, ahí empezó a aparecer la sintomatología y uno pudo tomar más contacto con lo que estaba ocurriendo, a mí me sorprendió mucho”, dijo.

Continuó explicando que “todos los síntomas se agravaron, o sea la gente que por ahí estaba bien después de la pandemia empezó a estar mal y la gente que estuvo mal en la pandemia, después de la pandemia se puso peor. Creo que muchas de las consultas actuales tienen que ver con el efecto post pandemia, del encierro y de lo que vivió una gran mayoría y lo traumático que fue. Se trata de un estrés postraumático, que es un diagnóstico que se hace bastante con frecuencia”.

Ante este escenario, manifestó que es importante tener proyectos personales y metas en la vida. “Si no hay un proyecto de vida, se está en problemas serios. Lo que a mí me da sentido en la existencia es tener un proyecto tener ‘sueños’, objetivos y planificar, el poder llevarlos a cabo y que se realice es otra historia, pero la vida sería ese tránsito”.