Los feriantes de plaza Carlos Gardel comenzaron a trabajar en el predio de APARI pero hay descontento
Ayer, los feriantes de la plaza Carlos Gardel comenzaron a trabajar en el predio de la Asociación Pro Ayuda Recuperación Integral (APARI), que les había sido designado por el Municipio para evitar que continuaran con la actividad en el espacio público.
En este sentido, la presencia de mucha tierra que ante vientos provocaba la suspensión y ante la falta de reparo, caída de percheros o voladura de distintos productos que comercializaban, hizo que desistieran en principio continuando el espacio público, pero días atrás se encontraron con la plaza verdaderamente “destrozada”, con la presencia de ramas cortadas y excremento de caballo, lo que hizo imposible continuar allí. Sin alternativas, tuvieron que desistir y feriar en APARI.
Así, gran cantidad de personas se acercaron para armar sus mesas o mantas con los productos por vender, pero la concurrencia no fue masiva como en otras oportunidades lo que dejó un trago amargo.
Al respecto, Graciela García, referente del grupo de feriantes comentó “la realidad es que a nosotros nos gustaba la plaza pero por distintas razones tuvimos que instalarnos en este lugar, y no sabemos hasta cuándo porque, hay un acuerdo, pero esto es privado y ellos en algún momento quizás van a querer hacer su feria. Mientras tanto vamos a seguir trabajando acá” y añadió “esperamos que la gente igual nos acompañe, que vengan a comprar los días viernes, sábado y domingo a partir de las 12 horas, que es cuando estamos”.

Además, precisó “somos 150 feriantes, algunas personas están desconformes con lo que pasó pero muchos tratan de llegar a vender. La idea en un principio era quedarse en la plaza, pero no pudo ser y tuvimos que movernos a un lugar sin reparo de los árboles, sin vereda, como había allá. Tuvieron la gentileza de darnos este lugar, vamos a tratar de aprovecharlo”.
También, remarcó “pusieron piedritas (en el suelo) para evitar que corra tanta tierra, falta una parte más que se cubra pero ya estando nosotros acá es más fácil gestionar y lo dijo el señor de APARI que estando se puede ir pidiendo las cosas”.
Una necesidad
García mencionó que la mayoría de la gente que llega para feriar son mujeres y gente grande, jubilados, “es un ingreso más por eso vienen por la situación que hay, una necesidad para todos, estábamos más cómodos en la plaza, nosotros estamos organizados y unidos para poder seguir trabajando”.

La nueva saladita
Por su parte, Mabel Acuipil, otra de las referentes de la feria, mencionó que “nos sacaron de la plaza para que la disfruten los vecinos, puedan ir a tomar mate y puede verse lo contentos que están porque no hay absolutamente nadie en la plaza. Y encima, ahora tienen esta nueva mini saladita en el barrio” y apuntó “los feriantes no molestaban a nadie, hace una semana nos pusieron ramas tapando toda la vereda y hasta ahora no vinieron a juntarlo”.
En tanto, cuestionó “en APARI lamentablemente en días como hoy se vuela todo, se caen los percheros y las condiciones hacen que la gente no venga. Casi ningún feriante vendió nada, solo 500 o 600 pesos, al ver tierra la gente ni siquiera quiere entrar, es lamentable”.