Desde la Universidad trabajan en el rediseño de un Programa para ampliar la educación en contextos de encierro
En este marco, vale destacar la participación de la UNPSJB en las Primeras Jornadas Patagónicas de Educación en Contextos de Encierro, realizadas en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, en la sede de Caleta Olivia. El encuentro estuvo organizado por diversas universidades patagónicas: además de las mencionadas, la Universidad Nacional de Río Negro, la Universidad Nacional de La Pampa y Universidad Nacional de Comahue.
La secretaria Académica de la UNPSJB, Patricia Pichl y el docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Fernando Becerra brindaron más detalles al respecto. “Se trabajó fuertemente sobre los programas, propuestas y diferentes acciones que se realizan con estudiantes privados de libertad en los diferentes sistemas que tienen las provincias”, dijo Pichl.
La posibilidad de que las personas privadas de su libertad terminen el secundario
A raíz de esto, la secretaria académica indicó que se está trabajando en un programa a nivel institucional en esta temática, aunque la universidad ya tiene antecedentes. “Las facultades tienen sus primeras experiencias allá por el año 2016-2015. La primera fue la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales trabajando con la alcaldía local y el año pasado la Facultad de Ciencias Jurídicas trabajando con la unidad de Rawson con dos propuestas de carreras, Abogacía y la Tecnicatura en Procuración y Asistencia Jurídica, en donde tienen estudiantes que ya han superado los exámenes parciales y finales de las asignaturas que cursaron el año pasado”.
A su vez indicó que no solo se ofrece la educación universitaria sino también está la posibilidad de que las personas privadas de su libertad terminen el secundario, gracias al “Programa de Mayores de 25”, con el que cuenta la universidad. “Tendrían que tener la primaria aprobada, aprobar el examen de mayores de 25 que se hace todos los años y luego ellos pueden elegir cualquiera de las ofertas específicas que se estén ofreciendo en el ámbito carcelario”, explicó.
Por su parte, el docente Fernando Becerra indicó que hay un interés por parte de todo el sistema, no solamente de las personas privadas de libertad, sino también de diversas instituciones como el Ministerio de Defensa Pública, las Universidades, el sistema educativo en general, para que las personas privadas de la libertad puedan seguir sus estudios y satisfacer sus deseos.
“La educación para las personas privadas de la libertad es un derecho, está establecido por normativas nacionales e internacionales que las personas privadas de la libertad tienen derecho a la primaria, la secundaria y a la educación universitaria, entonces la cuestión es cómo las universidades garantizamos ese derecho y cómo otras organizaciones del Estado y la sociedad civil contribuimos o contribuyen a garantizar también ese derecho”, dijo Becerra.
“Aún existe la estigmatización de la persona privada de libertad y la institución carcelaria”
Becerra, indicó que se trata de una temática “complicada”, ya que “está estigmatizada la persona privada de libertad y también la institución carcelaria”. En este escenario, el docente explicó que la modalidad de educación en contexto de encierro genera tensiones y desfasajes. “Nos muestra muchas características de lo que son y cómo funcionan las instituciones educativas, pero es un desafío, entonces, por un lado, tenemos demandas y necesidades, por otro lado, tenemos derechos, por otro lado, tenemos que desafiarnos a nosotros mismos como para poder mejorar nuestras prácticas educativas”.
En este sentido, recalcaron que es fundamental realizar un trabajo sistemático y en conjunto con distintas instituciones. “También un gran desafío para todas las instituciones, porque se debe tener en cuenta al personal que trabaja con las personas en contextos de encierro y pensar en el personal docente y no docente de la institución porque, somos todos actores diferentes, que tenemos que encontrar una forma de trabajar, sobre todo en los juicios y prejuicios”.
En este sentido, destacaron que se encuentran en el proceso de rediseño del programa, ya que la idea es generar una propuesta integral que abarque todas las facultades y todas las sedes. “El objetivo es implementar y concretar el proyecto el año que viene, empezar de a poco y que no sea una experiencia piloto, sino que sea una experiencia permanente de la institución”, señaló Pichl.
Por último, explicaron que el proceso de implementación llevaría tiempo, porque se debe tener en cuenta, la oficialización del programa, cerrar convenios específicos con instituciones provinciales, para poder avanzar específicamente en la institución carcelaria. “Es una transformación que tratamos de generar hacia afuera, pero también hacia adentro”, finalizaron.