Cuentos de la Tierra, memorias del pueblo Mapuche
Sinopsis:
Cuentos de la Tierra aborda desde una mirada poética, cinco relatos amalgamados por el modo de sentir y pensar que atesora el pueblo Mapuche (“gente de la Tierra”).
Una niña en etapa escolar vive su cultura como secreto, un concertista de música clásica es atravesado por melodías ancestrales, un locutor de radio decide prestar su voz a las urgencias de la Tierra, en un viaje iniciático un padre enseña a su pequeño hijo a hablar con el espíritu de las aguas, una anciana lucha por permanecer en la tierra que la vio nacer.
Este pueblo ancestral, originarios del sur hoy argentino y chileno, guarda un saber extraordinario sobre las formas de relación entre todos los seres vivos.
La película
Una vision del mundo distinta, una mirada nueva y ancestral a la vez, está contenida en los cinco relatos que conforman esta ficción.
Rodada en Wallmapu (Territorio ancestral mapuche), a lo largo de dos años, la película fue realizada por un equipo intercultural de técnicos/artistas, protagonistas y coproductores mapuche, para permitir a sus historias transitar en el fluir de los ciclos y sus elementos: agua, aire, tierra y fuego.
El blanco y negro permite el entretejido entre las diversas historias y ciclos naturales, y sitúa al ser humano como un elemento más de la naturaleza de la que es parte.
El paradigma occidental y antropocéntrico concibe a la Tierra como recurso, a la posesión de bienes materiales como progreso. Por el contrario, el pueblo nación Mapuche, como todas las culturas indígenas, se concibe como parte de un todo, y su relación con el universo está signada por la búsqueda del respeto y el equilibrio. En la coyuntura abismal que atravesamos, estos relatos nos invitan a abrir la percepción a nuevas y antiguas formas de habitar el planeta Tierra: nuestra única casa.
Así fuimos al encuentro de Pablo Leónidas, su director, que amablemente se brindó a la entrevista para sumergirnos en la urdimbre de estos cuentos, unidos por la palabra, la historia y la cosmovisión de un pueblo, que como tantos pueblos originarios necesita visibilizar su realidad.

¿Cómo se gesta Cuentos de la Tierra?
Siempre en la búsqueda de una utopía que permita la vida y no la supervivencia. El documental precedente “La mirada del Colibrí” cuenta la historia de Francisco Javier de Amorrortu, un luchador incansable contra los depredadores de los humedales de la cuenca del Río Luján. La visión de Francisco, a contramano de la ciencia occidental, encuentra energías donde la ciencia ve pantanos, comprendiendo los enlaces entre ecosistemas, es decir, la vida en relación. Esto nos llevó a indagar a lo largo de seis años en la cosmovisión mapuche. Este pueblo, originario del sur de los hoy estados de argentina y chile, supo desde antiguo la relación entre las vidas de los distintos elementos; animales, vegetales, minerales, donde la humanidad no es el centro de todo, sino simplemente, “brotes de la tierra”.
¿Cuál es el hilo conductor de las historias?
Son cinco historias que suceden en Wallmapu (el territorio ancestral a un lado y otro de la cordillera de los Andes). El nexo está dado por esta territorialidad y cultura, y la decisión que los asiste a la hora de luchar por preservar su cultura. Este extraordinario pueblo, como tantos otros originarios de Latinoamérica, está vivo, nuevamente fortalecido, y continúa la resistencia a la invasión y depredación que sufren desde hace 500 años.
¿Cuál fue el camino desde esos comienzos hasta ahora su estreno?
El camino fue desde Buenos Aires, hacia Bariloche en primera instancia, donde comenzamos la investigación, luego cruzamos a Santiago de Chile y desde allí recorrimos la zona de la Araucanía. Sin este largo recorrido nada hubiera sido posible. Se trataba de aprender de fuente directa, escuchar relatos, historias de transmisión oral, de conectarnos sensiblemente con el Mapu-che, (Mapu, Tierra, Che, gente), y, ya en aquel primer momento comenzamos con Vivi Suarez, directora asistente y coguionista, a bocetar estas historias.

¿Cuáles fueron los escenarios de filmación?
No todos lo que hubiéramos querido, la idea era filmar en Gulumapu (Chile), pero el virus nos lo impidió. La filmación por esto se extendió a lo largo de dos años. Una suerte que no tuviéramos un único relato, porque no hubiéramos podido finalizar esta película. Filmamos finalmente en la hermosa Aluminé, en Neuquén, en Bariloche y el sur de Río Negro. También algunos interiores en CABA.
Vemos el gran elenco que participa, ¿Qué experiencia fue compartir el desarrollo de las filmaciones con el mismo?
Una experiencia hermosa y enriquecedora. Porque los participantes, actores, técnicos, comunidades, han aportado no solo el trabajo específico, sino su newen y kimun (fuerza y conocimiento). Hay aquí un aporte intangible que fue esencial. Este aporte crea una obra intercultural, coproducida por un grupo de participantes mapuche.
¿Nos quisieras relatar alguna anécdota especial en el desarrollo de la película?
Si, en el mundo mapuche todo es comprendido de forma circular, no de manera lineal como en el occidental. Por ejemplo, su noción del tiempo, donde presente, pasado y futuro son uno. En esta circularidad encontramos la razón para explicar que comenzamos la filmación enfermos de Covid, y finalizar dos años después del mismo modo.
¿Qué mensajes nos acerca la película?
Intentamos reflejar que otra comprensión del mundo es posible. El pueblo mapuche nos permitió entrar a conocerla y reflejarla. Un buen vivir es dable, existe una esperanza para nuestra y tantas otras especies, otra forma de tratar a la mapu y ser tratados por ella, es no solo posible sino urgente.
¿Cuál es el circuito donde se proyectará Cuentos de la Tierra?
Hicimos un preestreno en Bariloche, lo llamamos “Estreno en Puelmapu”. Compartimos la proyección con los participantes, y con los diversos “actores” y voces que hoy son agenda de los medios; autoridades, comunidades, protagonistas, académicxs. Se estrenó el 27 de abril en Gaumont en CABA, en Cinemark Hoyts en Neuquén y Mendoza, en Sunstar de Bariloche. Se estrenará en México, y esperamos que en Chile.
Un funcionario chileno de cultura me preguntó si es una coproducción entre los estados. No, le contesté, es anterior a la conformación de los estados, es una ficción mapuche, quienes viven a ambos lados de la cordillera hace 8700 años, algo antes de la conformación de Argentina y Chile.
¿Podrías hablarnos sobre tu trayectoria y proyectos presentes-futuros?
Comencé haciendo ficción, mi tercera película Ángel, la diva y yo (2000), con Pepe Soriano, Esther Goris, Boy Olmi, a pesar de ganar importantes premios, entre estos Mejor Película Iberoamericana y Mejor Guión en el Festival de Mar del Plata, trajo como resultado en la exhibición un quiebre económico y moral. El documental, con su más austera infraestructura, fue lo que me permitió seguir filmando. Y fue ésta, la conexión profunda con el mundo real, sus problemas e inequidades, lo que transformó mi mirada. Siempre quise volver a la ficción pero no sabía cómo se daría este regreso. Cuentos… trajo la respuesta.
Elenco
Esta ficción dramática, cuenta con un gran equipo artístico, entre ellos: Juan Palomino, Luisa Calcumil, Beatriz Pichi Malen, Roberto Cayuqueo, Amaro Espinoza Sara Douglas, Jonatan Llancaqueo, Carolina Sorín, Marta Ranquehue, Nehuen Zapata, César Altomaro, Lilén Quintin y con la participación de Aymará Rovera.