Iniciativa del Centro de Exalumnos del Deán Funes para fomentar la próxima generación de técnicos en energías renovables
El cambio ya está ocurriendo. La transición energética, como el conjunto de cambios en los modelos de producción, distribución y consumo de energía, está avanzando a pasos agigantados hacia la cotidianidad laboral. En este sentido, se torna fundamental preparar a los jóvenes de cara hacia dónde va el mundo: las energías renovables.
Carlos Chaparro, coordinador del Centro de Exalumnos del Colegio Deán Funes y Enrique Casares, técnico electrónico referente de la ONG Transición Energética Sustentable (TES), dialogaron con Crónica sobre el proyecto.

Enrique Cásares, técnico electrónico de la ONG Transición Energética Sustentable (TES).

Carlos Chaparro, coordinador del Centro de Exalumnos del Colegio Deán Funes.
“Estamos empezando a elaborar proyectos con el afuera del colegio y en este caso con TES, para encarar cuestiones de energías renovables” dijo Chaparro; y agregó: “nosotros, desde el centro de exalumnos, funcionamos como puente de unión para empezar con proyectos nuevos, proyectos de facilidad, empezar con otras cuestiones técnicas que hoy en día están imperantes y nos exige el mundo”.
Por su parte, el propósito de TES es poner el foco en la transición energética para fomentar la diversificación productiva y la sostenibilidad en nuestra región patagónica. La ONG se dedica a promover la divulgación, el conocimiento y la innovación de esta temática, ayudando a comunidades y gobiernos a implementar acciones con impacto en la economía regional.
“El mundo hoy está en transición energética. Se están dejando atrás los combustibles fósiles y se está yendo hacia las energías renovables por una cuestión ambiental, cambio climático y gases de efecto invernadero. Esa transición no sólo ocurre en el mundo de la energía, sino también en la economía y por ende en la industria”, explicó Caceres.
A su vez, este aspecto conlleva una transición social, por lo que el especialista destacó que las fuentes de suministro de recursos humanos para la industria, es el Deán Funes y demás escuelas técnicas. “Esa transición tiene que llegar ahí también, hay que migrar el expertise de los técnicos nuevos para que estén preparados para esta transición, para este cambio”, dijo.
En términos de Cáceres, Comodoro Rivadavia va a sufrir esta transición doblemente. En primer lugar porque es un fenómeno global, y en segundo lugar “porque nuestra economía es petrolera, entonces si el petróleo como combustible se va a dejar de usar, nos va a afectar de alguna u otra manera”, y aclaró: “no en los materiales, porque los derivados que dependen del petróleo todavía no tienen sustitutos, pero sí en los combustibles y eso va a impactar fuertemente. Tenemos que ponernos ya a trabajar para que dentro de 20 años haya otro Comodoro Rivadavia”, sostuvo.
Vale destacar que los cambios se están dando a grandes velocidades e incluso en diversas conferencias internacionales sobre el tema, establecieron “metas climáticas” para el 2030 y 2050 en base a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
“Se estima que en 2050 la quema de combustibles fósiles no se usará más, es decir no se usará más petróleo para combustible, entonces ¿de qué vamos a vivir nosotros?”, se preguntó Cáceres haciendo hincapié en que la transición debe empezar ya, con cambios en el financiamiento pero sobre todo con cambios en la educación y en la formación de los profesionales.

“Hay protagonistas importantísimos
que son nuestros alumnos”
En este sentido, el objetivo del proyecto es preparar a los futuros técnicos egresados del Deán Funes para este nuevo mundo de transición energética. “Como exalumnos, nosotros veíamos que podemos colaborar en conectar el afuera para ayudar, complementar cosas para preparar a los chicos para el día de mañana. Estamos buscando transformar, en hacer redes de colaboración y nadie debe quedar afuera. Hay protagonistas importantísimos que son nuestros alumnos, futuros técnicos profesionales”, dijo Chaparro.
Para ello, se establecieron pautas de trabajo, dando lugar a la primera charla informativa en el colegio la semana pasada y dar inicio a la etapa de sensibilización. “Ahora el colegio tiene su carga de empezar a repensar con los docentes y de ver cómo se lleva adelante contando con la colaboración de TES” comentó.
Por su parte, Cáceres explicó que “ahora estamos en una etapa similar a un estudio de marketing de mercado: el Deán Funes fabrica técnicos y hay un mercado, la industria local que adquiere técnicos. Entonces estamos tratando de compatibilizar la oferta y la demanda estudiando qué necesita el mercado para que nuestra fábrica de técnicos fabrique el producto que el mercado necesita”.
A la par, Carlos destacó que también se viene pensando preparar a los jóvenes para ser emprendedores bajo el concepto de asociatividad. “Ya es otra forma, no es `yo solo´, es nosotros, es pensar cómo nos juntamos para un proyecto” dijo Chaparro, y reiteró: “de ahora en más hay que ver cómo en el colegio acomodan los procesos, sentar las bases de educación que tengan que ver con el primer año, segundo hasta el último año, dando lugar a una transformación cultural. Hacia allí estamos apuntando”, concluyó.