La brecha de ingreso entre varones y mujeres en Comodoro-Rada Tilly es la más alta del país
En lo que se refiere a la brecha de ingreso personal por aglomerado urbano, Comodoro - Rada Tilly se lleva el primer puesto con el 47.3% donde el salario personal de un varón ronda en los $189.380, mientras que el de una mujer $ 99.711. Luego le sigue el conglomerado Río Cuarto, Córdoba con una brecha del 34.2% y el conglomerado San Nicolás - Villa Constitución en Buenos Aires, con una brecha del 31.5%.
Si bien el informe indica que el año 2022 estuvo signado por la recuperación sostenida de la economía, la producción y el empleo, donde las mujeres alcanzaron una tasa de actividad histórica para un tercer trimestre desde 2016, llegando a 51,1%; la brecha con los varones en el nivel de tasa de actividad se amplió, alcanzando los 19,3 puntos porcentuales (p.p).
Como contracara de la recuperación económica, el informe destaca que durante el tercer trimestre de 2022 se observó un crecimiento de la informalidad, que se ubicó en el 37,4%, 4,3 p.p. más elevada que en el mismo período de 2021. Como una constante, las mujeres son las que tienen mayor participación en los trabajos informales. En el tercer trimestre de 2022, la tasa de informalidad de las mujeres fue del 39,4% y en el caso de los varones, la misma se ubica en 35,7%, alcanzando una brecha de 3,7 p.p.

El análisis demuestra que esta situación recae en una asimetría en los ingresos que perciben las personas. Si bien hubo una reducción de la brecha en términos interanuales, para el tercer trimestre de 2022, los varones percibieron un 24,6% más de ingresos personales y un 22,8% más de ingresos por ocupación principal que las mujeres.
En el caso del empleo formal, la brecha de ingresos fue de 16,5%, mientras que en el mercado informal, asciende a 34,6%.
Por último, el informe explica que, dentro de los fenómenos que contribuyen a las inequidades estructurales del mercado de trabajo, se encuentra la participación que tienen las mujeres en determinadas ramas de actividad económica.
En este sentido los datos grafican que las mujeres trabajan en sectores peores remunerados y de mayor informalidad: 72,8% del sector “Enseñanza”, el 67,9% en “Servicios sociales y de salud” y el 96,3% del “Trabajo en casas particulares”.