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Natalia Castro, y la protección de las infancias

Por Flor Nieto / De chica vendía pulseras con sus vecinos para comprar útiles escolares y a los 17 años fue Presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios. Hoy Natalia Castro trabaja para mejorar las infancias de la ciudad.
miércoles 18 de enero de 2023
Natalia Castro, y la protección de las infancias

“Desconstuirnos en crianzas, en modelos hegemónicos de prácticas instauradas es necesario. Transitar esa incomodidad y tensiones es necesario, con esto no quiero decir borrar todo lo aprendido sino re construir nuestros propios modelos” dice Natalia. Licenciada y Magíster en Trabajo Social, Especialista en Infancias y Derechos Humanos, Diplomada en Violencias de Género y Niñeces. Empezó en el Centro de Promoción Barrial del Stella Maris y estuvo al frente de la Oficina de Derechos y Garantías de la Niñez, la Adolescencia y la Familia.

¿Cómo y cuándo comenzó tu interés por trabajar con infancias?
Creo que como recorte dentro de mi recorrido de formación, todavía en construcción, el haber trabajado en el CPB de Stella Maris fue un antes y después en mi anhelo profesional. En este espacio acompañaba familias que transitaban vulnerabilidad social y que sus niños/as asistían al jardín maternal del CPB.

Aunque empecé a desempeñar tareas laborales en lo social desde los 19 años, paralelamente al estudio de mi carrera, en el CPB podía ver como esas niñeces que pasaban por multiplicidad de vulneración de derechos con sus familias o en sus hogares en el CPB jugaban de par a par con las seños. Esas mañanas de música, colores y disfrute ponía en pausa los ojos de la desigualdad que vivían cotidianamente.

Muchas situaciones se me vienen a la cabeza mientras escribo estas líneas, las recuerdo a la mayoría, y sin duda en todas coinciden esas miradas de las niñeces. Creo que desde allí creció mi interés y a la vez mi compromiso en este área. Aunque también va de la mano en que desde niña tuve este deseo de organizaciones colectivas se podría decir. A los 8/9 años vendíamos con vecinos pulseras debajo de la escalera de la calle Sarmiento, con lo recaudado compramos útiles y repartíamos entre todos, después con lo que sobró hicimos un compartir. Otro momento que recuerdo fue a los 17 años, cuando fui presidenta de la F.E.S. (Federación de Estudiantes Secundarios), y con amigas organizamos una proyección en el Cine Teatro Español de una película sobre contaminación ambiental, lo recaudado fue donado a un comedor de la ciudad. En estos recuerdos es que se une lo social y las infancias como los ejes vertebrales de mi desempeño laboral.

¿Qué situaciones vulneran sus derechos? ¿Cuáles son sus consecuencias en su desarrollo?

Si bien las situaciones de vulneración de derechos que más se conocen son relativas a vivir una vida sin violencias, alimentación, salud, educación, acceso a la vivienda entre otros derechos fundamentales. Existen otros de igual importancia referido al juego, disfrutar ambientes sanos, identidad y conocer su historia, expresar lo que las niñeces quieren.

Si bien las situaciones de extrema gravedad son cuando las niñeces son víctimas de violencias, o las familias no pueden garantizar alimentación, brindarles cuidados de salud, entre otros. Y cuando las familias no pueden, por un sin fin de motivos, el Estado debe acompañar los procesos para que puedan garantizar derechos.

Socialmente si un niño/a no se alimenta o se encuentra en una situación de riesgo se informa al organismo de Protección de Derechos, pero también es necesario problematizarnos como padres y madres cuánto tiempo jugamos con ellos/ ellas.

Las consecuencias de la vulneración de derechos repercuten directamente en las niñeces, porque son quienes la transitan, quienes las elaboran o no, quedan marcas algunas posibles de olvidar y otras no...

Las nuevas corrientes teóricas de igual manera introducen como las violencias adultocéntricas consideran que las niñeces son pasivos, no saben que quieren y se les debe imponer desde una perspectiva de diferencia generacional quiénes deben ser. En esta línea desarrolle mi tesis de Maestría en Trabajo Social, problematizando, tensionando y refutando las prácticas que desarrollamos los adultos pensando que sabemos todo sin hacerlos parte, y en este sentido tenemos que admitir, y romper con lo establecido.

No es fácil, porque interpela cada uno de los aprendizajes que traemos desde nuestras propias niñeces, lo que nos enseñaron. Con esto tampoco se plantea que venimos haciendo todo mal, pero sí que hay cosas que debemos cambiar.

Centros pediátricos para niñeces con sala de espera para ellos, instituciones de protección integral con espacios preparados para que ellos/ellas puedan sentirse cómodos. En definitiva preguntarle a ellos/ellas qué quieren y a partir de ahí acompañarlos/as.

En una entrevista para Crónica hablaste sobre la importancia de los planes sociales, muchas veces no se tiene en cuenta que detrás de un subsidio hay también una persona, una infancia que probablemente lo necesite ¿por qué creés que existe esa invisibilización tan extrema de la niñez?
Primero porque conozco, desde adentro muchas familias que para ellos los planes sociales son poder brindarle algo más a sus hijos/as. Es fácil poner la lupa o juzgar desde los privilegios... y muchas veces no se conoce que no es que esa mamá no quiera darle otras condiciones de vida, no puede, desde su historia, desde su aprendizaje desde su propia experiencia (digo mamá a propósito, porque si bien se avanza en las crianzas compartidas, las exigencias y la lupa es siempre sobre la madre), y el papá que cobra un plan social y cuida a sus hijos se lo admira.
Se invisibiliza la niñez porque no le damos la voz y el lugar que corresponde. Porque la niñez interpela, desde su experiencia manifiestan sus opiniones sin todos los prejuicios que tenemos los adultos. Ellos dicen las cosas simples, sin rodeos, en concreto. Y obviamente esto nos interpela nos hace ver que estamos equivocados ¿Y quién quiere asumir que se equivocó? Nos cuesta....

¿Por qué los planes sociales son tan importantes?
La importancia de los planes sociales reside en que las familias pueden autoadministrarse para poder darle algo más a sus hijos/as. La Asignación Universal por Hijo trata de esto, poder darle algo más, y cuando digo algo más, es un derecho. Obviamente son políticas públicas masivas que deben ser igualmente monitoreadas.

¿Por qué es tan importante la perspectiva de género?
La perspectiva de género es fundamental, como mencioné arriba sin actualización seguimos reproduciendo esta desigualdad instaurada que carga a las mujeres por sobre los hombres. Los libros de 1810 no sirven para ver la realidad de hoy, sirvieron y nos dieron una base, pero es necesario ver con lentes actuales la realidad que se manifiesta en las calles.
La perspectiva de género, la implementación de la ESI (Educación Sexual Integral), son ejes fundamentales de prevención, son herramientas necesarias para prevenir violencias sexuales, para no enseñarles a nuestras hijas que deben depender de una pareja, para abrirles las posibilidades de progreso sin limitaciones de un sistema desigual. Para que puedan ser lo que quieran ser.

Que no regulan sus emociones, que si no quieren no están obligados a besar o abrazar a nadie, que no manipulan¿Qué es lo que nadie parece entender de las infancias?
La dificultad reside en que la perspectiva de género, la ESI, la crítica adultocentrista interpela, incomoda y en esa incomodidad de poner en la mesa que lo que aprendimos no era tan así genera tensiones sociales que menosprecian, critican y no desde lo constructivo sino desde la destrucción.

¿Qué es lo que menos se tiene en cuenta a la hora de trabajar con infancias?
Creo que no se entienden las infancias por estas bases adultocéntricas, autoritarias. Si bien el cambio de paradigma de protección integral de la niñez ya lleva muchos años instalada, en el discurso colectivo y en la práctica aún quedan cuestiones pendientes.

Ponerse en el lugar de la niñez no es fácil y genera esta tensión, además la crianza respetuosa en la cual se cuestiona los métodos de crianza a través de violencias y autoritarismo no son modelos que se cambian de un día al otro. Con esto no planteo la falta de límites y una niñocracia, porque las niñeces necesitan estas fronteras que marquen que sí y que no. Se trata de reconocer que tienen voz, deseos, anhelos y sueños.

No es fácil, nos interpela, siendo madre me lo planteo cotidianamente y genera sus ruidos internos. Por eso la resistencia. Pero a la vez no es más que ponernos en ese lugar de la niñez, retrotraernos a cómo nos sentimos nosotros en nuestra historia “ser el adulto que necesitábamos en nuestra niñez”....

Creo que si bien uno de los principios rectores de los Derechos del Niño es el interés superior del niño, aún existen contradicciones. La voz de la niñeces no es sólo verbal, porque de hecho pueden plasmarlo a partir de cierta edad. Considero que en las prácticas con niñeces falta generar un escucha integral, desde una construcción considerando el dibujo, el juego, las conductas, los espacios que habitan (el club, la calle, las amistades). En las prácticas con niñez si bien se entrevistan a las infancias, aún falta este trabajo medio artesanal de saber qué es realmente lo que este niño/a quiere y necesita. Obviamente que no es una receta estanca sino que es una construcción dinámica que conlleva a tiempo, capacitación profesional y recurso destinado a políticas públicas integrales por parte del Estado.

¿Qué precauciones o cuidados podemos tener como adultos a la hora de proteger a los más chicos?
Considero que el diálogo es fundamental, la confianza, que se construye a lo largo de la vida de esa niñez. Saber qué hacen con quiénes sin coartar libertades. El equilibrio en la crianza es complejo, estar sin invadir, por lo cual promover desde tempranas edades la confianza en adultos referentes positivos (a veces es mamá o papá, o cualquier otra persona que ocupe ese lugar desde lo vincular) es fundamental para que sepan que todo tiene solución. Las adicciones, el suicidio, las violencias sexuales, las inseguridades son problemas sociales complejos que nadie esta exento por lo cual espacios de escuchas, la correcta implementación de la ESI, entre otras herramientas son fundamentales para las niñeces y adolescencias.

También promover que nadie sabe cómo criar, es difícil y complejo , y cuando nos equivocamos es necesario pedir ayuda y está bien no saber... porque es ahí cuando aprendemos, ese es el ejemplo para nuestras niñeces... saber pedir ayuda cuando la necesitamos.

Si tuvieras la atención de todos los padres de la ciudad por 5 minutos ¿qué les dirías? ¿Y a los docentes?
A los mapadres , y a mí misma. Las niñeces son HOY. No son el futuro, están siendo ahora, cola en el piso con ellos y ellas para brindar tiempo de calidad. No es fácil, las cargas mentales y exigencias cotidianas son muchas y cada vez más. Colapsar es parte, y los adultos tenemos herramientas para evitar llegar a esto. Las niñeces no, se las enseñamos nosotros. Por más que no lo digamos con palabras ellos nos ven. El término que se le adjudican a las niñeces de esponjas es real, el mayor ejemplo es la acción.

A los docentes que tienen un lugar de suma importancia en el crecimiento de las niñeces, son quienes empujan y brindan confianza, es necesario no dejar de actualizarse y escuchar integralmente que le esta pasando a este niño/a. Saber cómo actuar ante vulneración de derechos y fundamentalmente que somos los adultos que podemos actuar para cambiar la vida de las niñeces, es una tarea imprescindible.

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