Reclama el traslado de su hijo a otro centro asistencial por falta de atención en el hospital
La madre de un niño de 9 años de edad, se hizo presente en Crónica junto a su pareja para denunciar la compleja situación que dijo están atravesando y denunciar la falta de atención por parte del Hospital Regional, además de otras irregularidades, luego de que el menor quedara internado en el centro asistencial a partir de una serie de episodios que sufrió y que aún no cuentan con un claro diagnóstico, según precisaron.
Todo comenzó el 30 de diciembre cuando el niño comenzó con una especie de TIC nervioso repitiendo la palabra gol muchas veces, que no podía ser frenado, mientras el menor manifestaba que no quería decir esa palabra pero que no podía frenar el impulso, lo que hizo que acudieran a una clínica privada, donde se indicó que podría tratarse de un cuadro psicológico o bien neurológico indicándole el médico que lo trató que lo llevaran al hospital.
“Lo recibió la psicóloga Astudillo, lo interrogó, siempre con un lenguaje corporal y miradas acusadoras. Nos interrogaron a nosotros, dijeron que podía ser un TIC nervioso, que se quedara tranquilo que pasaría y que vaya a la casa” explicó la madre.
“Cuando llegamos a la casa ya no gritaba gol, tenía ataques de histeria, donde también se autolesionaba, se mordía y después empezó a morderme a mí también. Comenzó a decir que no sabía por qué mordía y que se quería suicidar. Volvimos al hospital y nos dijeron que iban a internarlo, que era lo que pedíamos”.
Así, si bien la madre sostuvo que su hijo atravesó una situación que está en manos de la Justicia, su preocupación radicaba en la necesidad de que también se evaluara que no solo se tratara de ello sino de una condición que fuera más allá, un cuadro neurológico y que estuviera siendo pasado por alto por los médicos.
“Cuando ingresó, comienzan a administrarle medicación para tratar estos brotes psicóticos y estabilizarlo con risperidona pero notamos que el nene se ponía peor, también lorazepam para que pudiera dormir pero no dormía. No sabían decir claramente qué pasaba” expresó la pareja de la mujer, y añadió: “en el hospital no cuentan con neurólogo ni psiquiatra infantil y le pusieron un montón de nombres a lo que pasó, desde estrés postraumático, ahora puede ser epilepsia porque si mal no recuerdo cuando empezaron a administrar risperidona, comenzó con este tipo de cuadros epilépticos convulsivos. La psiquiatra ordena por llamada administrar la medicación y el nene reacciona mal, se pone peor y quiere autolesionarse. Pedimos que deje de administrar y no creía las convulsiones, y hoy tiene convulsiones casi todo el día; tuvimos que pedir que lo filmen, tuvo un ataque de unos 15 minutos, donde pierde la conciencia, no sabe cómo se llama ni reconoce a nadie” comentó el hombre.
Además de ello, dijeron que en la información enviada a la obra social, comentan que el cuadro del menor es estable cuando continúan los episodios y se hizo caso omiso a lo requerido. “Nos dieron los pedidos de urgencia para neurólogo infantil porque los pedimos nosotros porque no nos lo daban por voluntad, queríamos que lo atendiera el doctor Calvo pero como terminó mal en el hospital nos lo niegan, al estudio de sangre lo pedimos desde el 31 y ningún otro estudio de sangre querían hacer, querían que esperáramos dos meses para que apareciera la neuróloga cuando el nene convulsiona un montón de veces al día” señaló la pareja de la madre del niño.
A partir de todo lo ocurrido es que están solicitando que el niño sea trasladado a otra clínica dado que cuenta con cobertura de obra social para que puedan brindar de manera más rápida los pedidos médicos y atención, pudiendo ser atendido además por el neurólogo para ser diagnosticado. Según señalaron, desde una de las clínicas privadas les dieron el visto bueno y solo aguardan que el nosocomio autorice. Pues otro de los planteos tiene que ver con las malas condiciones sanitarias en las instalaciones, dijeron.
Sin poder ingresar
En una de las ocasiones en el que el niño finalmente pudo conciliar el sueño, llegaron la asistenta social y la abogada solicitadas a Defensoría por la madre y la pareja del menor a partir de todo lo que estaba ocurriendo, querían hablar con el niño y concretarse una extracción de sangre, según comentaron, pero al haber dormido entre 3 y 4 horas el menor, el hombre les pidió que fuera en otra ocasión para evitar que se despertara mal. Por ello, señaló, “la doctora María Laura Álvarez dijo que yo me negué a que le saquen sangre cuando es mentira, los pedidos para que le saquen sangre los hicimos nosotros, yo fui a buscar las pipetas y tubos de ensayo, los fui a entregar a Diagnos y me dieron certificado. Ahora me pusieron una restricción para ver al niño. Después la directora (Álvarez) le dijo a ella (su pareja) que había sido un error”.
En este marco, recalcó, “pareciera que hay un manejo para evitar que el nene se mueva del hospital, le están cobrando a Galeno, pero no le están dando la atención que necesitan. El jueves recién tuvo el electroencefalograma después de autorizar la obra social pero el hospital se negaba a llevarlo, no nos creían que teníamos un turno en el centro Solanas”, y comentó: “en Galeno todo figura como trámite personal porque nosotros fuimos los que estamos haciendo todo, presentando personalmente todos los papeles para autorizar cuando el hospital debería hacerlo en el marco de una urgencia y de una internación. Queremos la derivación porque el nene está retenido, está siendo rehén de un hospital que no cuenta con los servicios que él necesita y realmente es un infierno lo que está viviendo”.