La muestra del fotógrafo local, una propuesta para toda la familia
Pepe Pugni: “Concibo a la fotografía sin marcas en los ojos”
Pepe Pugni, el emblemático fotógrafo comodorense, conversó con Crónica en el marco del lanzamiento de su muestra fotográfica, la cual podrá ser apreciada por el público comodorense hasta el 24 de este mes en el espacio cultural “Siwork”, ubicado en la calle Fontana. A comienzos de septiembre dio inicio oficialmente la muestra del artista local, quien contó a este diario que este era un proyecto pendiente desde hace quince años. Pugni habló sobre su pasión por la fotografía y dejó interesantes definiciones sobre este milenario arte durante la entrevista.
En primer término, el fotógrafo habló sobre el trasfondo de su muestra de fotos, que permanecerá abierta para todo el público de esta ciudad hasta el sábado 24 de septiembre en el espacio “Siwork”, ubicado en calle Fontana al 1.563. “Esta es una muestra, una exposición que yo tenía demorada, pendiente desde hace quince años. Quince años atrás pensé en esto, con un efecto poco potenciado, en ese momento, porque no se marcaba tanto la ausencia del papel. Extraño papel le tocó a la fotografía en la era de la imagen fotográfica que estamos viviendo hoy en día. Justamente, yo extraño el papel, el papel que ya no toco”, expresó.
En la muestra de Pugni, pueden apreciarse fotos paisajísticas que el fotógrafo capturó a lo largo de los últimos años. Algunas tomas son fotos clásicas de esta ciudad, como por ejemplo, el faro de Comodoro, ubicado en cercanías al barrio Caleta Córdova. También se observan distintos retratos de personas, otra de las grandes pasiones del profesional local de la fotografía, algo sobre lo que habló hace años, en una entrevista concedida a “La Hoja”, un suplemento de cultura local que se publica de forma impresa y digital.
“Hoy la fotografía se cuelga en las paredes”
“Yo planteé esto de manera transgresora. Desde hace mucho tiempo, la fotografía se cuelga en las paredes, en exposiciones. Yo recuerdo que hace veinticinco años pedía permiso a los pintores para exponer las fotografías sobre atriles. Creo que algo muy positivo de esta muestra es que la gente puede tocar las fotos, ya no es una pantalla, es como viajar en el tiempo, un viaje hacia el pasado. Tienen la posibilidad de reconocer lo que era un álbum fotográfico, pero físico. Y esto lo digo sin desmerecer a la forma que hay hoy en día de mostrar las fotos, en dispositivos celulares o computadoras”, reflexionó el fotógrafo local.
Pugni se dedica a la fotografía “de manera gustosa y amateur” desde los veintiún años, pero a nivel profesional, empezó en el año 2000, es decir que en la actualidad y a sus 59 años, lleva 22 de trayectoria como fotógrafo profesional. Al ser consultado por su elección a la hora de usar una cámara de fotos, teniendo en cuenta que, históricamente, la tendencia fue que los fotógrafos eligieran entre las marcas Cannon y Nikon, el entrevistado subrayó que “yo la fotografía la concibo sin marcas en los ojos. Hablo de la independencia visual, insisto, sin marcas en los ojos. Creo que esto tiene que ver con un doble sentido”.

Una entrevista de hace unos años
Durante la inauguración de la muestra de Pepe Pugni, en una mesa que se encontraba al costado de la entrada al edificio podía observarse una entrevista que el artista local brindó al suplemento “La Hoja”. En ella, se revelan más detalles sobre este emblemático fotógrafo de esta ciudad que decidió dedicarse a la fotografía por una disminución visual que cambió su vida para siempre.
Pugni nació el 5 de julio de 1963 en Río Gallegos. A los tres meses de vida, sus padres viajaron a la ciudad de San Julián en busca de nuevos horizontes. Finalmente, decidieron establecerse en Comodoro Rivadavia, en el año 1964. Pepe demostraba interés por la fotografía a temprana edad. A los seis años coleccionaba figuritas, pero él buscaba otra impronta en el noble arte de coleccionar cromos: “Era común que los chicos juntaran figuritas, pero no de la manera que lo hacía yo. No me interesaba el premio por completar el álbum, a mí me gustaban las imágenes”, contó el fotógrafo hace tiempo en una entrevista con el suplemento cultural “La Hoja”.
Pugni asistió a una escuela técnica, algo que le fue muy útil para su formación. Según él, “no hay nada mejor que aprender con ciencia, todo se hace más fácil”. Sobre su incursión en la fotografía, admite que se formó de manera autodidacta. “Tuve que arrodillarme en el piso para estudiar la flora patagónica y saber de botánica. Cualquier disciplina aporta a la fotografía”.
Durante la entrevista, el artista local ahondó en su problema de salud en la vista, que luego derivaría en su incursión en el noble arte de la fotografía. Debido al desprendimiento de retina que tenía, Pepe no podía jugar al fútbol o practicar kayak, dos actividades que él disfrutaba mucho. Un día, en una excursión de pesca, un amigo le propuso sacar fotos.
“Desde entonces no paré más, todo fue fotografía. Estaba en la cordillera, en la zona del lago Fontana. Ese primer encuentro con la naturaleza me invadió, aunque yo sentía que el invasor era yo. Pero a través del ojo la naturaleza patagónica me estaba invadiendo a mí. Al día de hoy estoy agradecido con la fotografía, porque me permitió transformar mi vida interior. Al mismo tiempo, logré el reconocimiento a mi trabajo y el haber completado el ciclo de hacer lo que a uno le gusta”, dijo el fotógrafo durante la mencionada entrevista.
Otro de los temas que abordó durante la nota el fotógrafo de esta ciudad fue su pasión por el retrato, uno de los géneros más populares en el mundo de la fotografía. Sobre esto, Pugni sostuvo que a las personas retratadas hay que hacerlas sentir como actores, mientras que el fotógrafo debe “creerse director”. “Poder retratar a alguien es un trato doblemente acentuado. Por eso es ‘re-trato’. Pasa por una cuestión de contacto, humanizar a la persona basándose en la confianza. Capturar una fotografía es tomar de esa persona su esencia”.
Un desprendimiento de retina, el puntapié
para los inicios de Pepe Pugni en la fotografía

El fotógrafo local ahondó en sus inicios en la fotografía y contó por qué decidió iniciarse en este arte a los veintiún años. Además, habló sobre uno de sus primeros trabajos, un fotomontaje que realizó en el año 1996, una obra que lo marcó para siempre, que hoy expone con orgullo, veintiséis años después de haberla confeccionado.
“Yo empecé a hacer fotografía por una disminución visual que tengo de nacimiento, pero que se marcó justo a los veinte años, con un desprendimiento de retina. Me vi obligado a suspender mis actividades deportivas y, a partir de ahí, elegir alguna otra disciplina que me mantuviera activo. Desde ahí, no paré más con la fotografía”, contó Pepe Pugni sobre sus inicios en la fotografía.
Un fotomontaje histórico
En el año 1996, Pugni se sensibilizó con el rostro de una joven de dieciséis años, Victoria Ormazábal. El artista pidió autorización a la madre de la chica para poder retratarla y así fue como surgió una de las primeras grandes ideas del artista local. “En ese entonces, yo hice mi primer libro de fotos artesanal, mi primer álbum fotográfico, con tapa de corcho, recortes de cúter, poniendo fotos y escribiendo en manuscrito artesanal. Ese libro para mí es un tesoro, un trofeo”.
La joven que Pugni retrató en 1996 se llama Victoria Ormazábal, y el jueves 1 de septiembre estuvo presente en la inauguración de la muestra fotográfica en el espacio “Siwork”. “Victoria vino especialmente a esta muestra. El de ella fue uno de los primeros fotomontajes que hice en negativo, hace 26 años. Consiste en dos tomas superpuestas, no hay posibilidad de prueba y error, sí o sí hay que fotomontar en el negativo. Es una imagen del rostro de ella, que a mí particularmente me sensibilizó mucho, desde la pasión y el gusto del retrato que yo buscaba en ese momento. Fotomonté el rostro de Victoria con una imagen del Cerro Chenque y la ciudad, con gaviotas volando en el fondo”, contó el entrevistado.
La fotografía, hoy
Para cerrar la entrevista con este diario, Pepe Pugni reflexionó sobre la fotografía y brindó una definición propia sobre este arte milenario: “La fotografía hoy es una selfie. La definición del arte la va marcando el paso del tiempo, es algo que se manifiesta de forma distinta en las diferentes culturas. Para mí, es como el aire que respiro, es inhalar y exhalar. Yo vivo la fotografía y le doy todo. Hoy, la mayoría de la gente da todo a través del celular, sacan fotos de la comida, de la naturaleza, de paisajes, de la luna. Pienso que la fotografía nos permite la eternidad”, concluyó.