Chubut formaliza la venta de carne de guanaco proveniente de Santa Cruz
La comercialización de carne de guanaco en Chubut está a punto de abandonar la informalidad. Tras años de un consumo marcado por la falta de marcos legales claros, la llegada de este producto a las góndolas locales comenzará a tener un carácter formal en los próximos días, transformando un recurso silvestre en un producto comercial controlado.
Este giro se debe a una modificación clave en la normativa nacional que, hasta hace poco, prohibía el tránsito federal de la carne de guanaco. Santa Cruz, pionera en el desarrollo de esta industria, ya contaba con la infraestructura necesaria y un matadero habilitado para garantizar la trazabilidad del producto. Sin embargo, la imposibilidad de cruzar los límites provinciales limitaba severamente su mercado.
Con la nueva legislación, Santa Cruz -que actualmente posee el único establecimiento habilitado para la faena- queda facultada para enviar cortes a otros puntos del país. En el caso de Chubut, se espera que el producto arribe en breve bajo dos modalidades: envasado al vacío y congelado.
La situación en Chubut: Consumo sí, faena no
A pesar de la apertura comercial, las autoridades de Bromatología de Chubut fueron tajantes respecto a la actividad dentro del territorio provincial: la faena de guanaco sigue sin estar habilitada en Chubut.
La normativa vigente exige que, para faenar, es obligatorio contar con un matadero específicamente autorizado para tal fin, una infraestructura que hoy no existe en la provincia. Por lo tanto, cualquier corte legal que se encuentre en los comercios chubutenses deberá provenir, sin excepción, de los frigoríficos santacruceños.
Un mercado en desarrollo
El futuro de esta actividad en Chubut queda ahora en manos del sector privado. Si bien la demanda potencial es alta, el desarrollo de una industria local dependerá de que los propietarios de frigoríficos decidan avanzar en las habilitaciones y adecuaciones tecnológicas necesarias para competir con la producción vecina.
Por lo pronto, el guanaco deja de ser un "secreto a voces" para convertirse en una opción cárnica formal, con controles sanitarios y origen certificado, integrándose plenamente a la oferta gastronómica regional.