Los huevos por las nubes
Como sucede con los productos alimenticios en general, los huevos no escapan al común denominador y se ha elevado su precio de manera considerable en los últimos días, aumento que los productores evitan llamar inflación, sino que lo denominan “recuperación de rentabilidad”.
Tal como ocurre cada vez que se intenta justificar los aumentos, las excusas aparecen de manera “lógica” pero, de hecho, lo cierto es que un omelette de huevos, por ejemplo, sigue siendo una opción de cocina fácil, aunque cada vez más costosa.
Con los huevos por las nubes y ante la queja del consumidor, los productores aducen al alto costo de los alimentos balanceados principalmente -debido a la inflación- y a la “baja estacional”, época en que las ponedoras bajan su producción, provocando el desequilibrio entre la demanda y la menor oferta.
Si bien nadie quiere trabajar a pérdida y ante los altos costos de producción es lógico y entendible la suba de precios, lo cierto es que con criterios similares aumenta el pan, la carne, el azúcar o los fideos de una manera que lamentablemente, y muchas veces, sigue por encima de la “adecuación de bolsillo” de la mayoría de los salarios.
Como siempre y tal cual sucede con muchos productos, si un maple es demasiado caro para la economía familiar, existe la opción de comprar por huevos por docena, por media docena o por unidad, aunque igual de caro.