Iparraguirre: “Un edificio tiene una vida de cincuenta años”
Por otro lado, el delegado local del IPV hizo hincapié en el período de vida útil que tienen normalmente los edificios, y resaltó la necesidad de brindar mantenimiento a las construcciones.
“Lo que me han mandado, por lo general está referido a este edificio en particular, al 85.
Pero a mí también me consta que han habido reclamos parecidos en otros edificios del barrio. Hay algo que tenemos que tener en cuenta, que es esencial. Por lo general, un edificio tiene cincuenta años de vida. Con un mantenimiento adecuado, este lapso se puede prolongar, pero estos edificios no tienen mantenimiento, y además, el sistema de consorcio de propietarios no ha funcionado”, señaló Martín Iparraguirre.
En este sentido, sobre el funcionamiento del consorcio de dueños, el delegado local del IPV manifestó que, muchas veces, el no funcionamiento no es algo que se deba a falta de voluntad de los vecinos, sino que sucede que no funciona por falta de recursos. “También a veces tiene que ver con la falta de criterio de mantenimiento de cada edificio. Los problemas de estabilidad son algo que hay que chequear con una habilitación técnica. Yo siempre sugiero hacer un estudio de suelos para verificar la diferencia entre el estudio originario y el actual”.
“Los estudios técnicos son muy específicos y no los puede hacer cualquiera. Por mi parte, estoy preocupado en el origen de los fondos que pudiéramos obtener para colaborar en la tarea. Desde nuestra gestión haremos lo posible por ayudar, por eso mantuve un encuentro con el secretario de Obras Públicas del Municipio, la idea es conversar el tema y ver cómo podemos articular con ellos y la Cooperativa, para tener una mirada integral del problema”, cerró.