Emanuel Reyes, fábulas patagónicas

lunes 05 de julio de 2021
Emanuel Reyes, fábulas patagónicas
Emanuel Reyes, fábulas patagónicas



Nació en Buenos Aires, creció entre Río Grande y Puerto Madryn.  El viernes inauguró su nueva exposición en el Centro Cultural Rada Tilly.



En el Palacio López Merino, en el Centro Cultural Islas Malvinas, en el Museo MACBA, en Mumart, en MALBA, en MuMa. Emanuel Reyes es Licenciado en Artes Plásticas. Entre sus muestras individuales se destacan: Desvarío, dibujos y objetos en el Museo de Arte Contemporáneo, MACLA; Naturaleza Objetual, esculturas, dibujos y performance en el Museo de Arte de Puerto Madryn; y Objetos oníricos en Galería de Arte Contemporáneo Damme. El viernes inauguró Fábulas Patagónicas en el Centro Cultural Rada Tilly y hoy, charlamos con él.

 

¿Cuándo y cómo empezaste a hacer arte?

Empecé en realidad desde muy chico porque vengo de una familia de artistas. Mi madre es artista plástica, mi abuelo también era artista plástico, mi tía también. Después tengo otra tía escritora, mis tres hermanas son bailarinas desde chiquititas, bailarinas de clásico y español. Así que siempre rodeado de producciones plásticas, visuales, así que re inspirado desde muy chico.



¿Y te acordas de tu primera obra?

No, pero me acuerdo de mi primera muestra. Fue a los 15 años en el Cine Teatro de Puerto Madryn. Tenía una sala de exposiciones y ahí hice mi primera muestra que se llamó Génesis, que hablaba de la génesis, del nacimiento de las células hasta llegar al hombre.

 

Naciste en Buenos Aires, viviste tus primeros años en Río Grande y desde los seis en Puerto Madryn ¿Qué tenés de cada ciudad?

De Buenos Aires tengo siempre el recuerdo de chico, alucinado siempre por los monumentos, por las esculturas, por las mayólicas que veía siempre en los subtes, por las fuentes. Eso es lo que me impactaba siempre de Buenos Aires. Me voy de Buenos Aires muy chiquitito pero después viviendo en Tierra del Fuego mi madre nos trae cada tanto. Todos los años nos traía en el avión y nosotros con mi hermana felices por ver todas estas cosas. Nos parábamos delante de cada cosa y mi madre nos explicaba todo, quién lo había hecho, por qué estaba ahí. Así que eso me encantaba de Buenos Aires. De Río Grande, Tierra del Fuego, tuve un contacto muy fuerte con la naturaleza porque imaginate que me crío en el campo prácticamente. Nosotros vivíamos en la ciudad pero todos los fines de semana íbamos a una estancia, que es la estancia Tepi, hoy muy conocida, muy turística, pero en ese entonces íbamos y estábamos solos y rodeados de animales, en el bosque. Ahí hice mis primeras instalaciones. Me la pasaba jugando con las ramas que se caían, armando circuitos con las cosas que encontraba en el campo. Así que eso es lo más lindo que recuerdo de la producción plástica. Me inspiré mucho con la vegetación, el bosque y los elementos de la naturaleza. Después cuando nos mudamos a Puerto Madryn, me encuentro con un paisaje totalmente distinto al de Tierra del Fuego. Porque Tierra del Fuego era bosque, era verde, y nieve, y me encuentro con Puerto Madryn que tenía playa, que tenía mar, que nosotros allá si bien Tierra del Fuego estaba rodeado de mar, era un mar que tenías terror en meterte. Primero porque estaba helada y segundo porque las olas rompían contra las rocas y había gente que hasta se moría intentando meterse al agua. Después llegué a Madryn y me encontré con la playa, y bueno, fueron también mis primeras experiencias con la arena, de participar de unos concursos que se hacían de castillos en la arena, que tengo varios diplomas de primeros premios, de chiquitito haciendo figuras, esculturas en la arena. Así que para mí fue genial encontrarme con Madryn, con ese desierto, con la aridez, con la amplitud de los paisajes que uno queda como muy pequeño, inmerso. Así que me inspiró mucho Puerto Madryn también.



En julio presentaste Desvarío. Reseñaron: Emanuel investiga la relación que existe entre las imágenes creadas por el hombre y las imágenes oníricas, provenientes de los sueños ¿Cómo empezó esa búsqueda?

Eso quizás tiene más que ver con mi tesis de Licenciatura, que empieza a trabajar lo onírico, las imágenes que recuerdo de los sueños, que tienen que ver quizás a veces con mi método de producción, que es reunir diferentes recuerdos por ahí de manera inconsciente que se plasman en la obra y ese proceso de mezclar cosas que me pasaron acá, en Buenos Aires, en Madryn, en Tierra del Fuego, lo mismo me sucedía en los sueños, mezclaba historias de Buenos Aires, de Río Grande y todas esas cosas terminaron en una tesis que hablaba de lo onírico y esta relación de lo onírico con lo que pasaba en mi producción plástica que mezclaba muchas cosas. Así que ahí nace más o menos esa serie que la presento en la tesis, en una galería de arte de La Plata que se llama Damme. Así que ahí hago mi primera muestra que tiene que ver con los sueños y después retomo un poco, por ahí muestro en algún salón algo de esa serie.



¿Nos contás la historia de los Pockets?

Es un animalito, un personaje en realidad, que creo con el fin de contarle a todos los argentinos la historia de la Patagonia. Muy pocos saben cómo se fue gestando el terreno de la Patagonia, habla un poco de la fusión de las culturas. Los Pockets están forrados de un tejido, que tiene que ver con los pueblos originarios, que está realizado con lana natural de oveja y también tiene que ver con los galeses, que es una cultura que luego se incorpora en la Patagonia y ellos forran sus teteras con un tejido similar. Entonces me gustaba tomar eso de los galeses, que forran sus teteras, y hacer un personaje llamado Pocket que contara. Venía acompañado de la leyenda, que cuenta un poco que la Patagonia era una Patagonia totalmente húmeda y verde y los europeos al traer las ovejas, que arrancan el pasto de raíz, hicieron de la Patagonia algo totalmente desértico. Cada Pocket era un animal diferente, un animal autóctono de la Patagonia, y también estaba la ovejita, que es el animal que traen los europeos. Así que de eso se trataba un poco Pocket. Lo lindo es que cuando lo presenté acá en Buenos Aires, en Puro Diseño que es una feria re linda, obtuvo el primer premio. Eso para mí fue hermoso, porque se presentan todas las provincias del país y van representantes de cada provincia. Y ese año eligieron al Pocket como el ganador, así que eso también me gustó mucho.

 

¿De qué se trata Fábulas Patagónicas?

Fábulas Patagónicas es una muestra que hice hace muy poquitito, que fue mutando, porque ahora está en Rada Tilly y cambió ya. Es como que la idea también en cuanto a los espacios, me gusta adaptarme a los espacios y que la muestra se vaya modificando. Nace acá en Buenos Aires, entre edificios, yo vivo en Retiro, en pleno centro de Buenos Aires. La galería con la que ahora estoy trabajando, que se llama Ungallery, está muy cerquita, a dos cuadras de mi casa, y me convocan para hacer una muestra individual y digo, ¿cómo no voy a presentar a la Patagonia? Qué interesante presentar a la Patagonia inmersa en la ciudad ¿no? Entonces traté de que la gente que se acercara a ver la muestra sintiera eso, la tranquilidad, la paz de la Patagonia, los colores de la Patagonia. Así que traté de representar un poco eso.



¿Qué te inspira de la Patagonia?

De la Patagonia me inspira primero su historia, esta historia del encuentro de los pueblos originarios con los galeses, me pareció re interesante. Muy rica, porque a diferencia de otras culturas que quizás los encuentros no son para nada lindos, que uno elimina a otro, en este caso fue como una convivencia y un aprendizaje desde las dos culturas y una fusión, que esto me re contra interesa, y después su paisaje obviamente, que es muy distinto al paisaje del norte y tiene sus cosas también. Esto de vivir en la Patagonia como algo totalmente salvaje ¿no? Como aventurarse a vivir en la Patagonia, que no es lo mismo que vivir acá por ejemplo, es otra cosa.

 

¿Qué es lo que más extrañas?

Y lo que más extraño es a mis amigos, porque muchos están allá, parte de la familia, el paisaje obviamente y la amplitud, sobre todo. Cada vez que voy no puedo creer las distancias, acá haces unos pasos y ya te chocas con algo, y allá caminas kilómetros y siempre podes seguir caminando. Eso me encanta.

 

¿Cómo es hacer arte en pandemia?

A mí esto de estar encerrado, la verdad que en mi producción me ayudó un montón, porque me sirvió para conectarme más con mi obra, tener más tiempo para leer también, que a mí me gusta leer cosas que tengan que ver con lo que voy a producir, así que a mí la verdad que me jugó a favor esto de concentrarme y que sea una obra más de introspección. Así que aproveché esto, aproveché a estudiar una carrera nueva que es Protocolo y Ceremonial, así que también estoy tomando cosas de esta carrera nueva, que me sirven para mi producción.

 

Siempre preguntamos porque escuchar experiencias siempre viene bien ¿Tenés algún consejo o mensaje para artistas patagónicos?

Que nunca pierdan el territorio que tanto nos da siempre, que trabajen con su territorio, que no dejen de lado, quizás por algo estético o porque está de moda, lo que venían haciendo, que es mucho más sincero y que tiene que ver con su identidad y que refuercen eso.  Que refuercen todo lo que nos da el territorio y lo que nos rodea desde que nacemos. Eso es importante, no perder la esencia de cada uno y trabajar con eso, con todo lo que nos da la naturaleza que nos rodea, los conceptos que nos rodean, las palabras, los dialectos, todo lo que nos rodea desde chicos, me parece que es importantísimo para reforzar el sentido de la obra.

 

¿Cómo sigue el 2021?

Proyectos hay un montón. Hay algunas propuestas de meterme con la moda, con algunas direcciones de arte que están dando vueltas, siempre hay como trabajos, a veces de otros artistas que quieren incorporar cosas diferentes, o de producciones de músicos para hacer algún videoclip, o de productores de moda que me convocan a veces para hacer algún tipo de objeto para una producción. Así que de esas cosas hay un montón, y a veces son las cosas que me inspiran y son disparadores para hacer cosas nuevas en mi obra.

“Me encantaría saber qué le parece la muestra a la gente del sur” dice Emanuel y sigue: “Me parece fundamental que la obra esté en Rada Tilly, cerquita de Comodoro, porque es una obra que incorpora un barco petrolero. El barco petrolero sale de ahí, de esas costas, así que para mí es re interesante que la obra esté ahí”. Si querés visitar la exposición, podés visitar las redes sociales de Cultura Rada Tilly y escribirle a Emanuel en Instagram (@emanuelreyesok).