Muerte del poblador de Las Golondrinas a manos del GEOP: Massoni culpa a los hijos y a la mujer

miércoles 23 de junio de 2021
Muerte del poblador de Las Golondrinas a manos del GEOP: Massoni culpa a los hijos y a la mujer
Muerte del poblador de Las Golondrinas a manos del GEOP: Massoni culpa a los hijos y a la mujer

A cuatro días de que se cumpla un mes del crimen, el fatídico suceso va camino a ser archivado. La única responsable, para el polémico ministro de Seguridad de Chubut, es la familia del fallecido.

Trelew (Agencia) Dicen que “la miserabilidad” del ministro de Seguridad Federico Massoni no tiene límites y que un ejemplo de ello es la actitud que viene teniendo en el caso del poblador de Las Golondrinas, ultimado de un tiro en la cabeza por un efectivo del GEOP, en donde para salvar al que asesinó a “Tino” John, increíblemente, hace responsables de su muerte a los hijos y a la mujer del fallecido.

En vez de investigar en qué falló el GEOP y el resto de los policías que intervinieron en el operativo fatal, Massoni pareciera haberse puesto como meta que el homicidio de John quede impune y en eso los fiscales del procurador Jorge Miquelarena -da la sensación- lo estarían ayudando.

El ministro y los fiscales del caso están actuando como abogados defensores de quien debería en estos momentos estar siendo investigado por la Justicia, a los fines de que se clarifique si la actuación estuvo bien o, por el contrario, merece el castigo que tiene cualquiera cuando mata a otro ser humano.

Massoni parece que no ve el penoso suceso de Las Golondrinas como algo que no debería volverse a repetir y basándose en información que -a decir de la propia mujer de la víctima- no es verdadera, pretende que la muerte de John quede como un hecho anecdótico.

En un informe escrito que mandó la semana pasada a la Legislatura y que trascendió por medios de difusión afines a la gestión del ministro, el propio Massoni pone como responsables de lo ocurrido aquella fatídica mañana del 27 de mayo en Las Golondrinas a los hijos de la víctima y a su esposa, basándose en lo que le habría contado el jefe de la comisaría de El Hoyo. Massoni dice textualmente en relación a unas supuestas denuncias de pobladores vecinos de John que lo sindicaban de andar efectuando disparos contra ellos y sus bienes.

“Durante este período de tiempo, el señor jefe de Comisaría (El Hoyo) pudo hablar telefónicamente con uno de los hijos del señor John, a fin de que procuren despojar de las armas y municiones a su padre. Sin embargo, esto no solo no lo hicieron, sino que se retiraron del domicilio junto a la esposa, dejando solo al señor John durante toda la noche debido a que se encontraba armado y en un estado de alteración, con el riesgo que implicaba para sí y para terceros”.

En el informe Massoni hace referencia a un supuesto “negociador” que habría agotado todas las instancias antes de que el hombre recibiera el disparo letal, pero esta versión se contrapone a lo que ha venido manifestando la mujer del fallecido en declaraciones públicas que hizo a medios de la comarca andina, en las que asegura que “la policía actuó mal” y que “fue a ejecutar” a su esposo.

El ministro afirma que el presunto negociador del GEOP intentó “entablar un diálogo con el señor John para persuadirlo a que baje y se entregue sin oponer resistencia”; pero que este “sin mediar palabra alguna”, desde la parte alta de una escalera caracol de la vivienda en donde se encontraba, comenzó a disparar con una carabina calibre 22, manifestando: “Los voy a matar a todos, tengo 40 tiros más”.

Indica que el jefe del GEOP, comisario Cristian Soto, habría arrojado “una granada de distracción” y “otra tipo fumígena” al lugar en donde se encontraba John pero que estos elementos fueron “ineficaces” en la búsqueda del objetivo de incapacitarlo por lo que Soto decidió usar las armas de fuego para matarlo. Aquí hay que destacar que el propio fiscal del caso en una de sus pocas apariciones en la prensa reveló que la policía solo había disparado una vez; que debe haber sido el tiro con el que ultimaron al productor.

Más adelante, Massoni también le echa la culpa a la mujer del supuesto mal proceder de la policía haciendo hincapié en que “obstaculizó en dos oportunidades el operativo”, por lo que se vieron “obligados a reducirla inmovilizándola con precintos plásticos, siendo luego reemplazadas por otras esposas porque aquellas se las quitaba con su fuerza”.

A solo cuatro días de que se cumpla un mes del crimen de Alejandro “Tino” John, no hay nada que indique que el fiscal Carlos Daniel Mayer pida la apertura de una investigación contra el que le disparó y lo mató y mucho menos para clarificar si lo que hizo el GEOP en la propiedad del fallecido estuvo bien o mal.

El hombre tenía un problema siquiátrico y hace unos 15 años había hecho lo mismo, nada más que en aquella ocasión se atrincheró en la casa de su padre y el GEOP no fue convocado: un enfermero solo llegó al lugar -según recuerdan los vecinos, algunos amigos de John también- y sigilosamente se metió a la propiedad; en cuestión de minutos lo desarmó y lo redujo; y se lo llevó para el hospital. (H. V.)