La crisis de Paraguay tuvo efecto en Argentina: Más de 900 trabajadores suspendidos en Buenos Aires
La intervención de Ueno Bank, dispuesta por el Banco Central del Paraguay el 2 de noviembre por insolvencia, tuvo un efecto directo en la Argentina. El banco no tiene sucursal ni operación bancaria en el país, por lo que no hay ahorristas argentinos afectados por esta vía. El golpe es laboral.
Itti es el brazo tecnológico del grupo que controlaba Ueno y le prestaba servicios en forma exclusiva. En la Argentina funciona a través de Kaitel SRL Sucursal Argentina, con oficinas en el piso 12 de La Pampa 1445, en el cruce con la avenida del Libertador, en la ciudad de Buenos Aires. Allí trabajan más de 900 personas; una denuncia difundida por los trabajadores eleva la cifra a 943.
En un correo titulado "Notificación de suspensión por fuerza mayor", la empresa comunicó suspensiones sin sueldo entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre. Argumentó que la intervención del banco cortó sus mecanismos habituales de financiamiento y paralizó temporalmente sus actividades.
No todos recibieron el mismo mensaje. A otra parte del personal se le ordenó seguir trabajando de manera remota y permanecer a disposición de la compañía. Kaitel no informó cuántos empleados fueron suspendidos ni dio fecha para pagar los salarios adeudados de octubre. Sí aseguró que mantendrá la cobertura de medicina prepaga y que los suspendidos deberán retomar sus tareas el 5 de diciembre.
Hasta el cierre de esta nota no se conocía intervención de gremios ni de la Secretaría de Trabajo de la Nación. Tampoco hay registro de empleados de la firma radicados en la Patagonia.
En Paraguay el conflicto es mayor. Trabajadores de Kaitel, Itti y WEPA protestaron frente al Ministerio de Trabajo, donde dijeron representar a más de 5.000 familias. Denuncian que trabajaban solo para el banco, con correos corporativos de Ueno, pero como tercerizados y sin las garantías del sector bancario.
En paralelo, el Banco Central de la República Argentina afirmó no tener vínculo alguno con Ueno Bank, y referentes del sistema financiero local descartaron un efecto contagio.