El Observatorio Astronómico de Trelew ya lleva el nombre de Gustavo Di Benedetto
El edificio que nació con la ambición de acercar la astronomía y el conocimiento a los vecinos de Trelew tiene desde este miércoles un nuevo nombre: Gustavo Daniel Di Benedetto. El exintendente, una de las figuras del radicalismo chubutense y protagonista de una etapa de transformación de la ciudad, quedó ligado de manera permanente al Centro Observatorio Astronómico que promovió durante su paso por el gobierno municipal.
La ceremonia se realizó por la mañana frente al emblemático edificio, con la presencia de familiares, dirigentes políticos de distintas generaciones, exintendentes, concejales y referentes de la Unión Cívica Radical. El homenaje, a diez años de su fallecimiento, volvió a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa la historia de Trelew: cuánto de la ciudad actual se explica por las decisiones, las obras y los proyectos que se imaginaron décadas atrás.

Di Benedetto gobernó Trelew en tres oportunidades y dejó una marca que sus antiguos colaboradores vinculan con una manera de entender la gestión: planificar a largo plazo, formar equipos y avanzar sobre proyectos que excedieran los tiempos de una administración. El Observatorio Astronómico es, precisamente, una de las expresiones más visibles de esa concepción.
Un proyecto que miraba más allá de su época
La actual presidenta del Concejo Deliberante, Claudia Solís, fue una de las principales impulsoras de la iniciativa. Durante su discurso, recordó que la propuesta surgió de conversaciones con dirigentes y amigos del exintendente y que la elección del Observatorio buscó reconocer una obra estrechamente relacionada con su visión de ciudad.

Solís repasó la trayectoria política de Di Benedetto desde los años de recuperación democrática de 1983, cuando comenzó a consolidarse como uno de los referentes del radicalismo provincial. También destacó la construcción de la corriente interna Trelew 2000, desde la que se buscó proyectar una ciudad moderna, con una mirada estratégica y mayor participación de jóvenes militantes y equipos técnicos.

A los 27 años, cuando asumió por primera vez la conducción municipal, Di Benedetto enfrentó el desafío de gobernar una ciudad en crecimiento. Según evocó Solís, su gestión estuvo marcada por la decisión de impulsar transformaciones, aun cuando eso implicara asumir costos políticos y personales.
La titular del cuerpo deliberativo también rescató una dimensión menos visible de su trayectoria: el impacto de la política sobre su vida privada. Recordó que el propio exintendente había reconocido que la actividad pública le había dado satisfacciones, pero también le había quitado tiempo y espacios junto a sus afectos.
Cultura, educación y una ciudad con identidad propia
El legado que se reivindicó durante el acto no se limitó a las obras de infraestructura. Solís puso especial énfasis en las políticas culturales que contribuyeron a posicionar a Trelew como uno de los principales polos culturales del Valle Inferior del río Chubut.
Entre ellas, mencionó la Orquesta Infanto Juvenil del barrio INTA, nacida formalmente en 2001, que con el paso del tiempo se convirtió en una herramienta de inclusión y construcción comunitaria. También destacó la tradición coral y el desarrollo del Certamen Internacional de Coros, vinculados a la herencia cultural de la colectividad galesa y a la proyección internacional de la ciudad.

La apuesta, según planteó, consistió en combinar iniciativas de alcance barrial con propuestas capaces de trascender las fronteras locales. Una mirada que buscaba que la cultura no fuera solamente una actividad complementaria, sino parte de la identidad y del desarrollo de Trelew.
Al fundamentar el homenaje, Solís sostuvo que la imposición del nombre constituye un reconocimiento al aporte público del exintendente y una forma de transmitir su historia a las nuevas generaciones.
"Fue un líder que potenciaba a quienes tenía al lado"
El intendente Gerardo Merino también reivindicó la capacidad de Di Benedetto para imaginar proyectos de largo alcance y conformar equipos de trabajo. En particular, vinculó aquella visión con los desafíos actuales de Trelew y con la necesidad de encontrar nuevos motores para el crecimiento económico.

Merino recordó dos hitos que marcaron la historia productiva de la ciudad: la llegada del ferrocarril y el desarrollo del Parque Industrial. En esa línea, mencionó la Zona Franca y el Distrito Logístico como iniciativas que podrían abrir una nueva etapa para la economía local.
El jefe comunal definió a Di Benedetto como un dirigente que sabía potenciar las capacidades de sus colaboradores y destacó la importancia de esa cualidad para conducir una ciudad.

Su intervención conectó el homenaje con una discusión de actualidad: cómo sostener una planificación que permita generar empleo, diversificar la actividad económica y proyectar a Trelew más allá de sus dificultades presentes.
Las obras que no siempre se ven
El exintendente José Gatica aportó otra mirada sobre aquella etapa de gobierno. Si bien reconoció la importancia de las grandes obras públicas, sostuvo que uno de los avances más significativos fue la regularización de tierras y la entrega de títulos de propiedad a familias que llevaban décadas sin seguridad jurídica sobre los terrenos que habitaban.

El testimonio puso el foco en una dimensión menos espectacular de la gestión, pero decisiva para cientos de vecinos: la posibilidad de contar con documentación que respaldara la propiedad de sus viviendas.
Por su parte, el exconcejal y exdiputado provincial Gerardo Bulacios recordó el trabajo político y técnico que se desarrolló alrededor de Trelew 2000. Aseguró que buena parte de las utopías planteadas por aquel espacio terminaron convirtiéndose en proyectos concretos y destacó las obras básicas que permitieron acompañar el crecimiento urbano.

Ambos testimonios coincidieron en un aspecto: la importancia de una gestión que no se limitara a resolver las urgencias inmediatas, sino que también intentara anticiparse a las necesidades futuras de la ciudad.
Un nombre para una obra que sigue en pie
La historia del Centro Observatorio Astronómico se remonta a fines de la década de 1990 y comienzos de los años 2000. El proyecto fue concebido como un espacio de divulgación científica, educativa y turística para Trelew y la Patagonia, con la participación de la Fundación Amigos de la Astronomía, investigadores y entidades académicas.
Su arquitectura singular y el domo destinado a la observación del cielo lo convirtieron en uno de los edificios distintivos de la ciudad. Con el tiempo, el lugar consolidó su perfil como espacio de acercamiento a la astronomía y al conocimiento científico.
La designación con el nombre de Gustavo Daniel Di Benedetto busca asociar esa obra con la visión política que impulsó su construcción y con una etapa en la que la planificación urbana, la cultura y la educación ocuparon un lugar central en la agenda municipal.
El homenaje reunió también a sus hijos Verónica, Daniel y Luciano; a sus hermanos Cristina y Carlos; a su esposa, Mirta Matamala, y a su exesposa, Adriana Fara, además de una extensa lista de dirigentes, exfuncionarios, militantes y allegados. Entre los presentes estuvieron los exintendentes José Gatica y Máximo Pérez Catán, el exsenador nacional Mario Cimadevilla y el exgobernador José Luis Lizurume.
Más allá de las pertenencias partidarias que atravesaron la ceremonia, el cambio de nombre dejó una imagen que trasciende el acto protocolar: la de una obra pública que continúa en pie y que, desde ahora, llevará el nombre de quien la impulsó.
A diez años de su muerte, el Observatorio se convierte así en una referencia permanente a la trayectoria de Di Benedetto. Un reconocimiento que recupera su paso por la política, pero también abre una pregunta sobre el legado de quienes gobernaron Trelew: qué proyectos lograron sobrevivir a sus mandatos y cuánto de aquellas decisiones sigue formando parte de la ciudad actual.