Del dolor y el bullying a una vida nueva: la impactante transformación de Ale Guindo tras su paso por "Cuestión de Peso"
Bajó más de 45 kilos, cambió sus hábitos por completo y hoy entrena dos horas por día. "Aprendí a quererme", aseguró.
sábado 10 de octubre de 2026
Ale Guindo logró bajar más de 45 kilos durante su paso por “Cuestión de peso” (Foto: Instagram / aleguindo28).
El periodista deportivo llegó a pesar 140 kilos y confesó que antes del reality "lloraba en la cama sin ganas de vivir".
La pantalla de Cuestión de Peso (El Trece) suele ser testigo de historias de superación extrema, pero el cambio de Alejandro Guindo caló hondo en el público.
El periodista deportivo, que ingresó al programa con 134,9 kilos (habiendo tocado un techo de 140), completó un proceso ejemplar: bajó más de 45 kilos y recibió la tan ansiada alta médica con un peso de 94,7. Sin embargo, la transformación más profunda no se dio en la balanza, sino en su salud mental y en sus ganas de salir adelante.
"Si me encontrara con el Alejandro de hace un año, lo abrazaría. Ese Alejandro pasó bullying, mucha tristeza y muchos días llorando en la cama sin querer levantarse", confesó el participante conmovido al repasar su historia. Con una crudeza que impacta, resumió el calvario que vivía antes de animarse al casting: "Muy pocas veces Alejandro quería vivir. Hoy, Alejandro quiere vivir".

El detonante: cuando el cuerpo dijo "basta" en las canchas
Para Ale, su profesión se había convertido en un recordatorio constante de sus limitaciones físicas. El exceso de peso comenzó a sabotear su gran pasión: el periodismo deportivo y las transmisiones de fútbol.
"Cuando subía las escaleras de las canchas, me ponía muy mal. Me costaba subir, me costaba transmitir un partido, me costaba relatar, hablar y muchas veces hasta caminar", recordó sobre la agitación y los dolores crónicos que padecía. A eso se sumaban las heridas cotidianas provocadas por la fricción en la entrepierna, que le impedían usar ropa interior común. "Me lastimaba tanto los muslos que no podía usar ni bóxer ni slip; tenía que ponerme shorts de fútbol sueltos. Hoy bajé tanto de piernas que puedo vestirme con normalidad", relató sobre los pequeños grandes logros de su nueva realidad.

Un proceso individual de cara al éxito
El inicio del tratamiento estuvo plagado de las lógicas dudas y el temor al fracaso. Guindo reconoció que el primer día sintió una enorme inseguridad porque creía que "no iba a poder bajar ni un kilo". La clave para cambiar el chip estuvo en el apoyo del cuerpo médico y en asumir que el tratamiento, aunque se comparte en un grupo, es estrictamente individual.
A partir de allí, el periodista se enfocó al 100% en adquirir hábitos saludables. Empezó a estudiar y anotar cada consejo de nutrición, eliminó los ultraprocesados de su dieta y comenzó a aprovechar cada minuto libre de su agenda. "Si tenía un ratito libre, me iba directo a una plaza a caminar o a entrenar", explicó.
Su evolución fue tan óptima que, tras alcanzar el peso de alta, protagonizó un gesto que conmovió a la producción: decidió ceder su lugar en el panel. Sabiendo que contaba con las herramientas para sostenerse solo, prefirió que el programa recibiera a un nuevo participante que necesitara la ayuda urgente que él había recibido.

Ocuparse en lugar de preocuparse: el post alta
A seis meses de haber abandonado la rutina diaria de la televisión, el periodista sostiene su ritmo de vida a base de disciplina. Entrena dos horas al día, viaja siempre con sus viandas saludables, toma mucha agua y evita caer en las tentaciones de las estaciones de servicio o los locales de comida rápida.
Respecto al clásico temor de sufrir un efecto rebote, Ale es tajante: "No le tengo miedo a la balanza, pero sí mucho respeto. Al peso hay que tomarlo con respeto; hay que ocuparse y no preocuparse". El joven se pesa todos los días para conocer el comportamiento de su cuerpo, aceptando las fluctuaciones normales sin que eso se convierta en una obsesión dañina.
Tras ser homenajeado recientemente en el piso del programa, Guindo comenzó a volcar su experiencia en redes sociales, donde comparte recetas saludables y rutinas de ejercicio con la comunidad que lo apuntaló en los momentos más difíciles.
Su gran sueño ahora es volver a formar parte del staff de Cuestión de Peso, pero desde otro rol: acompañar y aconsejar a los nuevos participantes que recién inician el largo camino hacia la recuperación.
Fuente: TN.
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