"El que te tiene que perdonar no soy yo, es Dios"

Confesó un asesinato, fue condenado y recibió el perdón del hermano de la víctima

Un joven de 25 años fue condenado en Puerto Madryn a diez años de prisión tras confesar el homicidio de Marcelo Medel en el barrio 630 Viviendas, ocurrido en 2024, durante un juicio abreviado donde la familia de la víctima declaró haberlo perdonado.
jueves 08 de octubre de 2026
El asesinato ocurrió en una plaza llena de gente en 2024 / Fotografía de archivo tomada en el lugar durante el trabajo de Policía Científica. Créditos al autor
El asesinato ocurrió en una plaza llena de gente en 2024 / Fotografía de archivo tomada en el lugar durante el trabajo de Policía Científica. Créditos al autor

Durante la audiencia ante la jueza Marcela Pérez Bogado, el imputado Pablo García reconoció haber efectuado los disparos que terminaron con la vida de Marcelo Bruno Medel el 10 de noviembre de 2024. El trágico episodio tuvo lugar en la plaza del barrio 630 Viviendas de la localidad portuaria. En su declaración, el acusado intentó explicar que el ataque no estaba dirigido a la víctima, sino que mantenía un conflicto previo con otro sujeto identificado como Rafael Aidar Chávez.

"Lo lamento mucho por la familia. Que me perdonen y yo voy a pagar mi error", manifestó García ante el tribunal.

El mensaje de la familia

El momento de mayor tensión y emotividad en la sala de audiencias se vivió cuando los familiares de Medel tomaron la palabra para dirigirse directamente al condenado. Lejos de expresar rencor, el hermano de la víctima le manifestó su perdón de manera directa.

"Nunca se va a justificar. Cuando salgas vas a poder ver a tu familia, nosotros no lo vamos a ver más. Un día vas a salir. Yo te perdono, de corazón te digo, he orado por vos. Yo ya te perdoné pero el que te tiene que perdonar no soy yo, es Dios. Espero que reflexiones. Disparaste en una plaza donde había gente y niños... Pedile perdón a Dios, arrepentite de corazón y Dios te va a perdonar y vas a librarte de esto. Si no, lamentablemente podés terminar muerto o terminar como muchas personas que le han dado cinco, ocho o diez años y han salido y vuelven y viven presos hasta el día de hoy, terminan viviendo presos toda la vida", expresó conmovido el familiar ante el silencio de los presentes.

La magistrada Pérez Bogado valoró la actitud de la familia y consideró que este cierre judicial, marcado por el arrepentimiento y la aceptación de la culpa, resulta fundamental para el proceso de duelo de los allegados. "Es difícil. La familia se lleva el reconocimiento y se lleva el perdón. Lo va a ayudar en su tránsito de la pena", concluyó la jueza, quien instó a que este veredicto sea el inicio de la sanación para ambas partes.

Un ataque armado en la plaza

La reconstrucción del hecho presentada por los fiscales Jorge Bugueño y Fernando Blanco determinó que el crimen ocurrió alrededor de las 16 horas en el sector de juegos infantiles ubicado entre las calles Magallanes y Héroes de Malvinas. En ese momento, Medel se encontraba compartiendo una tarde al aire libre junto a Chávez cuando García apareció sorpresivamente detrás de un paredón. El agresor extrajo un arma calibre .380 y efectuó al menos siete disparos, de los cuales uno impactó en el pecho de Medel, provocándole un neumotórax masivo que le causó la muerte de forma casi inmediata.

El reconocimiento de la autoría del hecho por parte de García se dio en el marco de un acuerdo de juicio abreviado, donde la fiscalía solicitó además que el imputado sea declarado reincidente. La pena acordada para el joven es de 10 años y 8 meses de prisión efectiva, una condena que deberá cumplir en su totalidad sin la posibilidad de acceder al beneficio de la libertad condicional.