Puerto Pirámides inició la obra de una cisterna clave para optimizar su red de agua
Con una capacidad de 500.000 litros y un plazo de ejecución de ocho meses, el nuevo reservorio permitirá llevar a régimen óptimo la planta desalinizadora. Aunque no llegará para este verano, la localidad costera refuerza su infraestructura energética de cara a la temporada alta y registra un alto nivel de reservas para el próximo fin de semana largo.
El Municipio de Puerto Pirámides confirmó el inicio de los trabajos de movimiento de suelo para la construcción de una nueva cisterna de agua con capacidad para 500.000 litros. La obra, anunciada por el gobernador Ignacio Torres durante el aniversario de la localidad, cuenta con un plazo de ejecución de ocho meses y se estima que estará operativa entre abril y mayo del año próximo.
El intendente Jorge Perversi destacó la trascendencia de los trabajos al señalar que se trata de una obra clave para el esquema de abastecimiento local. El nuevo reservorio resultará indispensable para que la planta desalinizadora —inaugurada hace un año— trabaje a su régimen óptimo de producción. Según remarcó el jefe comunal, la puesta en marcha de la planta ya logró un impacto directo en la comunidad: desde hace tres meses, la localidad dejó de requerir la provisión de agua potable mediante camiones cisterna.

Aunque la infraestructura de agua no estará concluida para los meses de mayor demanda estival, la comuna trabaja de manera paralela en otras mejoras para el sector turístico. A través de la Secretaría de Infraestructura y la Dirección General de Servicios Públicos, se ejecuta el reemplazo total del tendido eléctrico del camping municipal, cuyo sistema había quedado obsoleto. Se prevé que estos trabajos finalicen en los próximos días, lo que permitirá habilitar el sistema de reservas anticipadas para diciembre, enero y febrero.
De cara al corto plazo, las expectativas en la villa balnearia son positivas. Perversi indicó que, tras registrar un sostenido incremento de visitantes en los últimos 20 días impulsado por la temporada de avistaje de ballenas, la localidad proyecta un elevado nivel de ocupación para el próximo fin de semana largo, sujeto principalmente a las condiciones del clima.