Un elefante marino sorprendió a los vecinos y se paseó por Playa Unión
La postal habitual de Playa Unión tuvo un inesperado protagonista durante la noche del domingo. Un gigantesco elefante marino macho apareció en la primera fila de la costa y, por unos minutos, convirtió la tranquilidad del balneario en el escenario de una visita tan llamativa como poco frecuente.
El ejemplar, de más de cuatro metros de largo y con un peso que puede llegar a las dos toneladas, se desplazó por la playa ante la mirada de quienes se encontraban en el lugar. Su tamaño impresionaba, pero también obligaba a mantener cierta distancia: detrás de esa apariencia aparentemente tranquila hay un animal de enorme fuerza y capacidad de reacción.
Ante la presencia del elefante marino, efectivos de la Policía y personal de Prefectura intervinieron para conducirlo hacia una zona segura de la costa y evitar que el movimiento de personas o la presencia de perros terminaran generando un incidente.
La aparición tampoco resulta completamente casual. En esta época del año, los elefantes marinos atraviesan su temporada reproductiva y es habitual que algunos machos jóvenes sean expulsados de los harenes. Luego de esos enfrentamientos, muchos terminan recorriendo en soledad distintas playas de la costa patagónica.
Por eso, la recomendación para quienes se encuentren con uno de estos enormes visitantes es sencilla: mirar de lejos y no acercarse. Mucho menos intentar tocarlo, alimentarlo o sacarse una foto demasiado cerca.
Aunque puedan parecer lentos por su tamaño, los elefantes marinos pueden desplazarse con sorprendente rapidez cuando se sienten amenazados. Una embestida puede provocar lesiones graves y su poderosa mordida representa un riesgo considerable.
Así, por unas horas, Playa Unión tuvo un visitante fuera de programa. Un verdadero gigante del mar que salió del agua, ocupó la primera fila y dejó una de esas postales que rápidamente se convierten en la anécdota del día.