Meningitis: advierten sobre la importancia de completar esquemas de vacunación
Los datos del Ministerio de Salud correspondientes a 2025 revelan una brecha preocupante en el cumplimiento del Calendario Nacional. Mientras que la primera dosis a los 3 meses alcanza el 89,9%, el refuerzo de los 15 meses cae al 76,9%. En la adolescencia, la situación es aún más crítica: la dosis de los 11 años llega apenas al 57,2%, aunque asciende al 75,4% al considerar aplicaciones tardías.
Al respecto, el infectólogo pediatra Enrique Casanueva señaló que "el objetivo de las vacunas incorporadas al Calendario Nacional es alcanzar coberturas iguales o superiores al 95%. Completar los esquemas con los refuerzos es clave para obtener una protección adecuada".
El desafío del meningococo B y la prevención
Entre 2023 y 2025, el serogrupo B representó el 86,5% de los casos de enfermedad meningocócica invasiva en menores de 15 años. Dado que esta variante no está incluida en el calendario oficial, salvo para grupos de riesgo, el doctor Casanueva enfatizó que "es fundamental que los padres consulten con los pediatras qué vacunas debe recibir cada niño, dentro y fuera del calendario".
La meningitis es una urgencia médica que puede derivar en secuelas permanentes como pérdida auditiva o complicaciones neurológicas. Ante síntomas como fiebre, rigidez de nuca o sensibilidad a la luz, la pediatra Florencia Nocita fue contundente: "La meningitis es una urgencia médica, por lo que ante la presencia de síntomas compatibles, hay que asistir de manera inmediata a una guardia". En nuestra ciudad, los padres pueden dirigirse al Hospital Regional o a los centros de atención primaria barriales ante cualquier sospecha.
La importancia de la inmunización en adolescentes
La vacunación a los 11 años no solo protege al individuo, sino que reduce la circulación de la bacteria en la comunidad. Fernando Burgos, médico pediatra de Fundación Vacunar, explicó que "es un momento de especial vulnerabilidad porque los jóvenes suelen tener mayor circulación social y contacto cercano con otras personas, lo que facilita la transmisión del meningococo". Por ello, completar el esquema a esta edad es un acto de responsabilidad sanitaria colectiva.